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La Clave | Economía circular

Hacia una agenda de economía circular global e inclusiva

El papel de los países en vías de desarrollo

Los sistemas económicos tradicionales han provocado grandes disparidades internacionales. Para avanzar hacia un sistema económico globalmente inclusivo es esencial que se tengan en cuenta en la aplicación de los principios de economía circular a los países en desarrollo. En este artículo se hace un recorrido por la importancia de tomar una perspectiva global y holística en la economía circular. Además, se describen los impactos potenciales que este modelo económico podría causar en los países en desarrollo, así como los retos y oportunidades existentes. La ingeniería de caminos debe apoyar una agenda de economía circular inclusiva.

Palabras clave: Economía, inclusión, economía circular, países en vías de desarrollo, ingeniería.

Traditional economic systems have caused huge international disparities. In order to transition to a globally inclusive economic system, it is essential that developing countries are considered in the application of circular economy principles. In this article, the importance of taking a global and holistic perspective in circular economy is emphasized. Additionally, the potential impacts that this economic model could have on developing countries, as well as challenges and opportunities, are described. Civil engineering must support an inclusive circular economy agenda.

Keywords: Economy, inclusion, circular economy, developing countries, engineering.

Irene Josa i Culleré

Ingeniera de caminos, canales y puertos.

Investigadora en University College London (Reino Unido).

© Vicente Tofiño

Nos encontramos en un contexto global en el cual está previsto que la población crezca de 7.98 mil millones de personas en 2022 a 9.7 mil millones en el año 2050 (1). Consecuentemente, el desarrollo de infraestructuras esenciales, como, por ejemplo, las relacionadas con la vivienda, el transporte o la provisión de agua y energía, será clave para asegurar que todas las sociedades puedan ver satisfechos sus derechos humanos básicos. Tal desarrollo provocará, si el modelo de producción tradicional no cambia, unos impactos ambientales desfavorables.

En este contexto el concepto de la economía circular está convirtiéndose rápidamente en un nuevo modelo para el crecimiento sostenible y resiliente. En el sector de la construcción algunas de las alternativas circulares dominantes son el uso de materiales de construcción reciclados, el uso de energías renovables y la mejora de la eficiencia en la manufactura de productos.

Los sistemas económicos tradicionales (sistemas lineales) han dado lugar a una distribución enormemente desigual de los beneficios entre los países en desarrollo y los países desarrollados. De la misma forma, la introducción de los principios de circularidad está desatendiendo las características y necesidades de los países en desarrollo. En este artículo presento las propiedades de la economía circular que llaman a una visión global de la misma, así como los retos y oportunidades para la circularidad que existen en el sector de la construcción en los países en desarrollo.

Una economía circular global y la interrelación entre sistemas

La esencia misma de una economía circular se encuentra en la interrelación entre sistemas a diferentes escalas —local, regional y global—. De acuerdo con la conocida Fundación Ellen MacArthur, «la economía circular es un marco sistémico para abordar desafíos globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, los desechos y la contaminación». Tal y como se refleja en esta definición, la relación entre sistemas es esencial para la economía circular.

De hecho, aunque una gran cantidad de principios de la economía circular se establecen a escala local, los impactos que se intentan afrontar son globales (cambio climático, escasez de recursos, pérdida de biodiversidad…), lo cual refuerza aún más la necesidad de abordar la economía circular desde un prisma holístico. A pesar de lo anterior, hasta ahora las discusiones en torno a la economía circular han prestado muy poca atención a los países en desarrollo a excepción de China. Ello es a pesar de las múltiples oportunidades en términos de circularidad que existen en esas economías y del importante papel que estos países tendrán en el futuro de las cadenas de suministro circulares.

En concreto, el potencial de mejora que existe en estos países es inmenso, ya que muchas actividades esenciales para los países desarrollados se llevan a cabo en ellos. Por ejemplo, el sector minero, que es básico para el petróleo y que provee las materias primas para el aluminio o el hierro, tiene un rol clave en países como Chile, Brasil, Colombia, la India, Ghana, Sudáfrica y Perú. Estos recursos primarios están siendo extraídos en cantidades insostenibles, por lo que la aplicación de los principios de economía circular es clave.

Existen, desde luego, varios ejemplos de aplicación de principios de economía circular en estos países y regiones. Por ejemplo, en Haití los escombros generados por los desastres naturales se están empezando a utilizar como material para nuevas construcciones (2).

Barrio de Maxaquene, en Maputo, Mozambique. Las desigualdades generadas en modelos lineales de la economía son visibles entre países, pero también dentro de ciudades.

Otro ejemplo es el aprovechamiento de residuos para la generación de energía, que se está practicando ya en varias zonas urbanas de Camboya (3) o Tailandia (4).

La transición a una economía circular tendrá importantes impactos, algunos de los cuales aún son desconocidos

Dada la interrelación a nivel mundial de las cadenas de suministro clave para la construcción, la transición a una economía circular tendrá un fuerte impacto en los países en desarrollo.

Aunque los diferentes aspectos de la transición a una economía circular en España y la UE afectarán sobre todo a negocios españoles y europeos, existen impactos potenciales en países fuera de Europa. En concreto, según el Ecologic Institute (5) , hay cuatro efectos clave que la economía circular en países industrializados tendrá en países en desarrollo.

En primer lugar se deben considerar los efectos sobre el comercio de materias primas. Mediante la economía circular, los países más ricos podrían reducir su dependencia de materias primas importadas y de otros productos. Al mismo tiempo, dado que los países en desarrollo podrían tener problemas para implementar algunos de los principios de la economía circular, deberían seguir exportando sus productos para mantener o mejorar sus niveles de vida actuales. Sin embargo, se encontrarían con el reto de exportar a países desarrollados con requerimientos cada vez más estrictos en materia de circularidad.

En segundo lugar, los programas hacia la economía circular incluyen un cambio hacia los bioproductos a fin de disminuir el uso de materias primas abióticas, alcanzar una mayor circularidad y disminuir las emisiones de CO2. El consumo de productos de madera es ya uno de los contribuyentes principales a la deforestación y a la transformación ecosistémica mundial (6).

Para los países en desarrollo, la bioeconomía puede suponer una oportunidad de ingresos. A pesar de ello, la explotación de los ecosistemas podría llevar a impactos exacerbados en el medioambiente local, con repercusiones negativas en la sociedad. Además, muchas de las economías de estos países dependen fuertemente de los recursos naturales (para cultivos, por ejemplo), por lo que las economías deberían ser transformadas para dar lugar a una mayor exportación de biomasa.

Nepal. Los escombros de los desastres naturales pueden ser reutilizados para nuevas construcciones.

En tercer lugar, las exportaciones de residuos desde la UE han aumentado mucho en los últimos años (7), aunque recientemente hayan sido criticadas y varios países ya hayan impuesto prohibiciones a la importación de residuos. Actualmente, Turquía es el mayor importador de residuos de la UE (14.7 millones de toneladas en 2021), seguido de la India (2.4 millones de toneladas) y Egipto (1.9 millones de toneladas). Recientemente, Paquistán ha crecido como lugar de destino para los residuos de la UE. Entre los residuos exportados, los metales (hierro y acero) son los mayoritarios, conformando más del 50% de los residuos exportados (8).

La economía circular pone énfasis en la reducción de residuos y la maximización de su reutilización. Una disminución de las exportaciones de residuos puede significar una pérdida de ingresos para países en desarrollo en los casos en los que los residuos importados pueden ser reciclados y/o reutilizados para producir recursos en demanda. Este sería el caso de la India, que importa residuos metálicos y los recicla para producir acero. Otro ejemplo ilustrativo es el de la empresaria china Zhang Yin, famosa por convertirse en una de las personas más ricas en China a partir de la compra y la reutilización de residuos.

En el caso de materiales más difícilmente reciclables, con menos valor y con impactos negativos sobre la salud y el medioambiente, si no se tratan correctamente (como ocurre con algunos plásticos), hay más probabilidades que se generen efectos socioeconómicos negativos sobre los países importadores de estos productos.

La tecnología necesaria para hacer posible la economía circular no está presente en todo el mundo

Finalmente, es sabido que la economía circular está vinculada a la innovación. En concreto, la economía colaborativa es un modelo que ha emergido dentro de la economía circular y que se basa en «la aparición de nuevas oportunidades de negocio y de generación de ideas basadas en las tecnologías de la comunicación» (9). Aunque este modelo tiene el potencial de proveer servicios a las personas que no se pueden permitir la propiedad, su aplicación se considera sobre todo factible en los países desarrollados, donde la base tecnológica que hace posible la economía colaborativa está suficientemente avanzada. Algunas de las barreras de la economía colaborativa en países en desarrollo son la falta de confianza, las normas sociales y culturales, los sistemas de pago electrónicos, o la falta de regulaciones (10).

Retos y oportunidades para unaeconomía circular en los paísesen desarrollo

Diversos son los retos que se deben resolver para empezar a cumplir los principios de la economía circular en los distintos sectores. Si bien algunos países han empezado a desarrollar iniciativas nacionales de economía circular, los ejemplos que se pueden encontrar no son en el ámbito de la construcción. Si se quiere desplegar la economía circular en estos países, es crucial que se entiendan y encaren los retos específicos a estos contextos. En la mayoría de los países, la creciente población urbana requerirá inversiones significativas en materia de infraestructuras básicas, para lo cual serán necesarias materias primas como el hormigón (11).

De acuerdo con Chatham House (12), los mayores retos en la implementación de la economía circular en los países en desarrollo son restricciones en términos de capacidad y financiación, y déficit de infraestructuras y urbanización.

Por un lado, la rápida transformación urbana en los países en desarrollo ha supuesto problemas en la aceptación de regulaciones y estándares para promover la adopción de actividades circulares. Estas suponen la necesidad de reestructurar las economías y, por lo tanto, requieren un cambio en las infraestructuras y los procesos industriales. Los países en desarrollo ya sufren, a día de hoy, de una falta de financiación para infraestructuras básicas, por lo que la transición a una economía circular seguramente necesitaría el apoyo financiero de grupos internacionales. Además de las infraestructuras básicas, la tecnología de los datos y la información está convirtiéndose en fundamental para la actividad circular. Sin embargo, en muchos países en desarrollo la brecha digital aún es un problema muy serio.

Por otro lado, en los países en desarrollo el sector informal juega un papel vital. Esta es una de las diferencias principales con la situación en la UE, donde la proporción de empleo informal es relativamente menor. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alrededor del 70% de la población empleada en países en desarrollo está en el sector informal. Dentro de este sector, la gestión de residuos es una de las principales actividades.

Así, aunque existe una gran proporción de población que se dedica a la gestión de residuos, carecen de las habilidades y la tecnología para optimizar el proceso de reciclaje y reutilización. Procesos más formales podrían ser más adecuados para el contexto de la economía circular.

Aunque las políticas de economía circular son ya comunes en los planes estratégicos nacionales de distintos países, no lo son tanto para los países en desarrollo. Algunos ejemplos de países donde sí existen tales documentos son Lao (Lao PDR’s CE Strategies), Sudáfrica (South Africa’s Dialogue on CE), e Indonesia (10Y SCP Indonesia).

Aunque la magnitud de los retos existentes sea elevada, hay también oportunidades para el sector de la construcción en estas economías. Por ejemplo, el abastecimiento de materias primas podría enfatizar la reutilización de residuos de construcción e incorporar otros procedentes de otras industrias.

En relación con lo anterior, es importante destacar que la débil aplicación de estándares de edificación y materiales de construcción podría suponer problemas en términos de seguridad en situaciones de reutilización y reciclaje de materiales (como, por ejemplo, el uso de residuos de demolición).

A nivel de capacitación, aún existe margen de actuación en la formación de trabajadores y trabajadoras locales en materia de mejora de la eficiencia de los recursos en la obra, minimización de desperdicios y en métodos de deconstrucción y desmontaje para poder reutilizar los productos.

Barrio de Huangpu, en Shanghai, China.

Hay también un potencial para facilitar la reutilización de desechos a través de la inversión en sistemas de logística para entregar y devolver residuos.

El apoyo a una agenda global inclusiva

Aunque las estrategias nacionales en materia de economía circular tienen el potencial de mitigar externalidades ambientales negativas, si no se invierte en cadenas de suministro regionales y globales, la probabilidad de alcanzar las metas de sostenibilidad necesarias es muy baja.

Existen numerosas sinergias posibles entreactividades de la economía circular que tienen el potencial de asegurar que los intereses de todos los países se vean reflejados en las políticas de economía circular. Ejemplos de estrategias coordinadas a nivel multilateral que incluyen de forma específica países en desarrollo son: la Global Alliance on Circular Economy and Resource Efficiency (GACERE); la African Circular Economy Alliance; la Circular Economy Coalition for Latin American; el Regional 3R Forum in Asia and the Pacific; y el Primer Foro de Economía Circular de Latinoamérica.

La recogida informal de residuos es común en una gran cantidad de países

Aparte de lo anterior, se podrían utilizar inversiones multilaterales en innovación de economía circular o cadenas de suministro para acelerar programas de desarrollo sostenible. Por ejemplo, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) proporcionó entre 2016 y 2020 2.7 mil millones de euros para cofinanciar proyectos de economía circular, incluyendo proyectos de mayor riesgo (13).

Aunque los usuarios y los consumidores pueden manifestarse por el cambio hacia un mundo más sostenible y los gobiernos pueden exigir estándares más elevados, las grandes corporaciones tienen un peso financiero, técnico y logístico y son esenciales para la economía circular global. Aunque algunas de ellas ya se han comprometido a implementar prácticas circulares, en algunos casos es complejo diferenciar cuándo se trata de cambios tangibles y cuándo es solo retórica.

En el futuro, es esencial que el sector apoye el desarrollo de estándares de economía circular que tengan en cuenta los posibles impactos fuera del estado y que incluyan de forma más armoniosa los procesos internacionales ligados con la transición. Además, la cooperación al desarrollo podría ayudar a mitigar los efectos indirectos de la economía circular a través de la capacitación y el desarrollo de habilidades, así como el fortalecimiento de las infraestructuras de recolección, clasificación y reciclaje.

Finalmente, se debe ahondar en el mapeo de los impactos que tendrá sobre los países en desarrollo la transición a una economía circu-lar en España a fin de orientar el diseño de las políticas y los esfuerzos en cooperación.

©Dulana Kodithuwakku

Referencias

1

Roser, M., Rodés Guirao L. (revis. 2019). Future population growth. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://ourworldindata.org/future-population-growth

2

Dawson, S. (2015). Disaster debris can become building blocks for a new life. Reuters. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.reuters.com/article/us-aid-housing-quake-idUSKCN0PO2LW2015071

3

Mediante el proyecto Siang Phong Biogas.

4

Mediante el proyecto Kitroongruang Biogas.

5

Langsdorf, S., Duin, L. (2022). The circular economy and its impact on developing and emerging countries. Ecologic Institute. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.ecologic.eu/sites/default/files/publication/2022/50068-Circular-Economy-and-Developing-Countries-final.pdf

6

En 2017, la UE fue responsable del 16% de deforestación asociada con el comercio internacional, por delante de la India (9%), EE. UU. (7%) y Japón (5%). WWF. (2021). Stepping up: the continuing impact of EU consumption on nature. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.wwf.eu/?2965416/Stepping-up-The-continuing-impact-of-EU-consumption-on-nature

7

En 2020 se exportaron 32.7 millones de toneladas de residuos.

8

Eurostat. (2022). What are the main destinations of EU export of waste? Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/-/ddn-20220525-1

9

Díaz-Foncea, M., Marcuello Servós, C., Monreal Garrido, M. (2016). Economía social y economía colaborativa: Encaje y potencialidades. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5924492

10

Retamal, M., Dominish, E. (2017). The Sharing Economy in Developing countries. Institute for Sustainable Futures, University of Technology Sydney (UTS). Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.uts.edu.au/research-and-teaching/our-research/institute-sustainable-futures/our-research/sharing-developing

11

Lehne, J., Preston, F. (2018). Making Concrete Change: Innovation in Low-carbon Cement and Concrete, Chatham House Report, Londres: Royal Institute of International Affairs. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.chathamhouse.org/publication/making-concrete-change-innovation-low-carbon-cement-and-concrete

12

Wellesley, L., Preston, F., Lehne, J. (2019). An inclusive circular economy: priorities for developing countries. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.chathamhouse.org/2019/05/inclusive-circular-economy/2-challenges-scaling-circular-economy-developing-countries

13

European Investment Bank. (2021) Circular Economy Overview. Recuperado el 31 de octubre de 2022, de https://www.eib.org/attachments/thematic/circular_economy_overview_2021_en.pdf

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