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Chamartín. Nueve propuestas, una solución
Chamartín, hito arquitectónico y de movilidad, referente en innovación y sostenibilidad
La propuesta ganadora del concurso de remodelación integral de Chamartín y su entorno representa un compromiso con los valores históricos, sociales y culturales de la ciudad, constituyéndose en un hito arquitectónico único enmarcado dentro del desarrollo urbanístico de Madrid Nuevo Norte y en un hub estratégico de la movilidad de España, puerta de entrada a la ciudad, nodo de conexión internacional y referente de sostenibilidad y de innovación tecnológica.
Montse Rallo del Olmo
Directora general de Planificación, Estrategia y Proyectos de Adif.
El proceso de la licitación del concurso internacional iniciado por Adif mediante la redacción de unos pliegos que, basándose en el estudio informativo, debían definir las necesidades funcionales y de integración urbana de la actuación estableció un marco con un equilibrio complejo entre lo que se debía establecer y la libertad proyectual, que no condicionara la creatividad o la versatilidad de las propuestas.
Para lograr la mejor solución arquitectónica posible, Adif planteó dicha licitación mediante un concurso internacional abierto a la participación de los mejores equipos de técnicos, especialistas y diseñadores, con un jurado formado por representantes de la sociedad y de los agentes transformadores. Adif consensuó el pliego para la licitación de la contratación del equipo redactor del proyecto con el MITMA, Crea Madrid Nuevo Norte (CreaMNN) y el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
El proceso, regulado mediante pliegos técnicos y administrativos, demostró ser un éxito, con la presentación de 18 equipos en la primera fase y de 9 propuestas finalistas en la segunda, donde todas ellas quedaron encuadradas dentro del marco de necesidades y dieron respuesta a los requerimientos del pliego siendo, sin embargo, propuestas muy variadas y de gran relevancia arquitectónica. Se observó una vez más que cuanto más estrictas son las reglas del juego, más creativas son las propuestas de soluciones brillantes; es como en el ajedrez y sus más de 5 siglos de antigüedad: cada una de sus piezas tiene unas reglas de movimiento muy estrictas y, sin embargo, el juego cuenta con posibilidades y estrategias infinitas.
Algunos aspectos quedaron fijados con gran detalle y precisión en los pliegos, creando un marco acotado y con un alto grado de definición y de rigor en determinadas cuestiones técnicas y administrativas, mientras que otros campos se dejaron abiertos intencionadamente para otorgar la mayor flexibilidad posible a la capacidad de decisión y organización interna del jurado que debía evaluar las propuestas.
Se fijaron variables objetivas y públicas que el jurado debía valorar para, por un lado, puntuar las propuestas con la finalidad de alinear el criterio de los concursantes y el del jurado con las necesidades ferroviarias y así lograr la mejor solución posible y, por otro, realizar una valoración completa y objetiva de todas las propuestas mediante una metodología establecida.
La metodología de valoración
Para asegurar un análisis completo desde un punto de vista multidisciplinar, se solicitó la participación en el jurado a diversas entidades, tales como el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA), que representaba la estrategia a nivel de la red nacional de transporte e infraestructuras; el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid en representación de los ciudadanos de Madrid y sus intereses; el Consorcio de Transportes de Madrid para atender a la integración de la estación en la red transportes de la Comunidad; los colegios profesionales de ingeniería y de arquitectura, como representantes de la vanguardia y el criterio del mejor hacer de los profesionales de las disciplinas involucradas; CreaMNN en representación de la unión de la compatibilidad técnica y económica de la actuación urbana; y Adif y Adif Alta Velocidad, para representar la garantía de funcionamiento y sostenibilidad de la infraestructura ferroviaria y su conectividad a nivel global. La suma de todos estos representantes de la sociedad en el jurado supone la garantía de que la propuesta ganadora ha sido elegida después de un proceso responsable y cuidadoso con el interés público y con la relevancia social, ferroviaria y urbana de la actuación.
De este modo, el jurado desarrolló un trabajo profundo, intenso y creativo, y durante 6 meses se aplicó para aunar los diferentes criterios hasta llegar al fallo. Las propuestas se presentaron bajo lema para asegurar el anonimato de los participantes y la transparencia de todo el proceso.
La definición de la metodología de valoración fue el aspecto clave que el jurado determinó al principio de su trabajo para garantizar que las puntuaciones otorgadas a cada propuesta fuesen lo más objetivas y adecuadas a sus méritos. Alcanzar un acuerdo entre sus miembros sobre dicha metodología fue uno de los aspectos esenciales de todo el proceso de licitación por varios motivos.
En primer lugar, la resolución por jurado es el resultado del largo y complejo proceso de licitación llevado a cabo por Adif durante varios años y en el que han participado una gran cantidad de personas e instituciones con una importante inversión en recursos humanos y económicos. En segundo lugar, este grupo de personas tiene una gran heterogeneidad, tanto por la formación académica y especialización profesional de sus miembros como por la gran diversidad de intereses complementarios y puntos de vista diferentes de las instituciones que representan.
En el jurado coincidieron arquitectos, ingenieros, urbanistas, abogados y economistas con largas carreras profesionales y experiencia en temas como el diseño urbano y arquitectónico, la explotación y construcción ferroviarias, el trasporte urbano e interurbano, el planeamiento urbanístico y la gestión de contratos públicos.
Este jurado, que a su vez representaba a todos los organismos involucrados en el diseño de la nueva estación, constituía un potente equipo multidisciplinar de valoración, con sensibilidades y acercamientos muy diversos, pero con objetivos comunes.
El compromiso y la percepción personal de cada miembro sobre los objetivos del concurso dieron lugar al debate sobre diferentes interpretaciones de las determinaciones y variables establecidas en los pliegos y sobre la forma de valorarlas. De esta forma, el establecer un consenso sobre la metodología de evaluación resultó imprescindible y esencial para completar un informe final de valoración consensuado y apoyado por todos los miembros del jurado, y para que se garantizase a su vez la elección de la mejor propuesta. Llegar a ese consenso requirió escuchar las sensibilidades de todos los miembros del jurado y, dentro del marco del pliego, realizar una propuesta que las satisficiera y aprovechase los mejores conocimientos y experiencias de cada miembro.
Desde Adif, y ya desde las primeras reuniones, se fomentó la libertad de criterio de cada miembro del jurado para que pudiesen expresar con libertad su opinión respecto a la mejor forma de llevar a cabo la valoración de las propuestas, planteándose diversas posibilidades de consenso. Tras un debate intenso en el que se tuvo en cuenta el alcance y la complejidad de las propuestas a valorar, así como el material entregado por los concursantes, se llegó a un consenso sobre la metodología de la valoración que se mantuvo invariable durante todo el proceso, garantizando de este modo la objetividad de este.
Fue parte esencial de esta metodología la especialización de conocimientos que cada miembro del jurado podía aportar sobre las principales áreas y variables, ya fuese integración en la ciudad, funcionalidad ferroviaria y constructiva, arquitectura, sostenibilidad, o viabilidad económica y jurídica, para lo cual se establecieron una serie de áreas temáticas.
Las áreas temáticas valoradas
El pliego agrupaba unas áreas temáticas a valorar. En el área de la funcionalidad, se evaluaron aspectos relacionados con la explotación ferroviaria, los usos lucrativos — destinados fundamentalmente a oficinas—, y la integración urbana.
Además de la explotación estrictamente ferroviaria, relacionada con la funcionalidad en las vías y andenes, se valoraron la claridad de las circulaciones y de los recorridos de viajeros; la existencia de referencias visuales con los componentes ferroviarios (andenes, vías, trenes, etc.) que facilitasen la orientación y el uso de los mismos; la flexibilidad en el uso de los espacios proyectados; la coordinación con los múltiples operadores; y los estados intermedios del uso de la estación en fases de las obras compatibles con la explotación. Debía evaluarse la forma en la que se había resuelto el esquema ferroviario propuesto para los recorridos y usos principales de vestíbulos y accesos, manteniendo el esquema de vías planteado en el estudio informativo.
En la edificación correspondiente a los espacios de uso administrativo que se incluyeron en el programa, se valoró la correcta ubicación y orientación, las dimensiones y aprovechamiento de las plantas, la iluminación natural, la capacidad de modulación de la distribución los edificios, así como otros criterios que permitiesen su óptima explotación comercial, permitiéndola adaptarse con garantías a las competitivas características de la oferta del mercado de oficinas de la ciudad de Madrid.
En el área de la viabilidad constructiva, se valoraron las propuestas que contemplaban y minimizaban durante las obras las afecciones al tráfico ferroviario, a la explotación de la estación y a su entorno urbano, y las que se consideraron más viables por su lógica constructiva y material y que pudieran ejecutarse de la forma más flexible y adaptable a las necesidades funcionales y económicas de Adif.
En el área de ciudad, se valoró todo lo relacionado con la integración de la estación en su entorno urbano, la facilidad de comunicación con la misma, así como lo que potenciaba la intermodalidad, creando un modelo de interconexión entre el ferrocarril y los demás medios urbanos e interurbanos de dispersión que encajaban en el concepto de la última milla.
En el área de sostenibilidad, se analizaron los aspectos sociales, económicos y medioambientales, como el diseño de edificios de consumo energético nulo, la accesibilidad universal, el diseño con perspectiva de género, o el empleo de materiales reciclables, incluyendo un estudio sobre los sellos existentes en el mercado en materia de homologación de edificaciones sostenibles.
Finalmente, en el área de imagen, se valoraron aspectos como la representatividad de los edificios, su facilidad para ser reconocidos por los ciudadanos como iconos de la nueva estación y del nuevo centro de negocios de Madrid y de Adif, y su capacidad de transmitir valores de diseño acordes con lo demandado en las áreas temáticas anteriores.
El proceso que llevó a cabo el jurado fue el de someter a análisis profundo por parte de cada uno de sus miembros especialistas todas las áreas temáticas antes mencionadas, que luego explicaban y sometían a debate con el resto de los miembros del jurado.
De esta forma, por medio de un análisis comparativo de cada una de áreas temáticas por parte de todos los miembros del jurado, se fue progresando en la realización de las valoraciones a la vez que se afianzaba la objetividad de cada una de las puntuaciones otorgadas a cada una de las propuestas.
Las propuestas valoradas
La diversidad de las tipologías en las soluciones propuestas por los diferentes equipos permitió una comparación positiva de las ventajas e inconvenientes que cada tipología aportaba.
En cuanto a las soluciones propuestas en torno al cerramiento superior y a las cubiertas, se recibieron propuestas que cubrían la estación con zonas ajardinadas o con una gran cubierta más ligera y translúcida, y otras que mantenían la tipología actual de marquesinas individuales, permitiendo ver el cielo y el entorno urbano desde los andenes. Se valoraron propuestas que cubrían la estación con cubiertas de madera, textiles, metálicas, de hormigón, translúcidas, o incluso trasparentes.
En referencia al respeto por la volumetría de la arquitectura preexistente, se analizaron propuestas que mantenían total o parcialmente la estación y el hotel existente, mientras que otras reutilizaban y ponían en valor las bóvedas presentes, y otras las sustituían por completo.
Algunas agruparon toda la edificabilidad lucrativa en una o dos grandes torres, otras las repartían entre un gran número de torres de menor tamaño y algunas lo hicieron en edificaciones más horizontales.
En cuanto a la funcionalidad ferroviaria, unas propuestas respetaban fielmente los esquemas ferroviarios del estudio informativo, mientras que otras proponían innovaciones en los andenes o en el esquema de ubicación de las terminales de viajeros.
También se presentaron propuestas con diferentes configuraciones de vestíbulos — cerrados o abiertos—, con distintas dotaciones de zonas comerciales, y con diferencias en los modos de acceso desde la calle y desde otros medios de transporte.
Los trabajos de evaluación de las propuestas se extendieron a lo largo de la segunda mitad de 2022 y los trabajos de redacción de los anteproyectos correspondientes a la propuesta ganadora llevan desarrollándose desde febrero de 2023.
El informe final de valoración
Una vez analizadas las diferentes propuestas, en base a las principales áreas temáticas, y siguiendo la metodología de valoración establecida, el jurado estimó la realización de un informe de valoración que estuviese a la altura de la relevancia del concurso y de las expectativas que la sociedad había depositado en Adif y en el resto de las instituciones que participaban en el mismo.
La propuesta ganadora representa un compromiso con los valores históricos, sociales y culturales de Madrid
De esta forma, se consideró que tan importante era realizar una valoración impecable de las ofertas, como explicar y justificar el camino recorrido hasta llegar a esa valoración y las razones que la fundamentaban. La estructura y redacción del documento final de valoración fue objeto de un profundo debate y análisis hasta alcanzar una configuración y un contenido que dejase satisfechos a todos los firmantes.
El documento se estructuró en tres partes: la primera explica el cumplimiento de las condiciones de los pliegos técnicos y administrativos; la segunda realiza una serie de consideraciones que aclaran y fijan los criterios y la metodología aplicada a la valoración de las propuestas; y la tercera parte, la más extensa y detallada, justifica la puntuación dada a cada una de las variables de cada propuesta en función de lo expuesto anteriormente.
El detalle en las explicaciones y justificaciones de este documento, así como la unanimidad alcanzada entre sus miembros, han formalizado, por un lado, el compromiso de apoyo al desarrollo de este gran proyecto por parte de todas las instituciones participantes en el jurado y, por otro lado, el alto grado de consenso profesional de sus representantes en cuanto a la mejor propuesta del concurso.
La calidad de los trabajos y propuestas presentadas por los nueve equipos participantes en el concurso demandaban una explicación adecuada sobre los aspectos que el jurado tuvo en cuenta en su valoración y, finalmente, la publicación de este documento permite que la sociedad conozca y valore el trabajo realizado y el compromiso de todos los participantes con los ciudadanos. Como se recoge en el acta del jurado, todas las propuestas alcanzaron un gran nivel, y la ganadora fue elegida por unanimidad con una valoración técnica que alcanzó la máxima puntuación en cada fase del proceso de selección.
El fallo del concurso y la emisión del informe supone el fin de un proceso que se inició en febrero de 2020 con la licitación del concurso internacional, que ha permitido contar con las firmas de arquitectura e ingeniería de mayor prestigio internacional. Además, es el inicio del reto que supone concretar y desarrollar los proyectos básicos y constructivos de la propuesta ganadora, que no solo resuelve de manera excelente los distintos requisitos del pliego, sino que su arquitectura prioriza el bienestar social, la sostenibilidad económica, la reutilización de lo existente y el respeto por el medioambiente.
Como conclusión, podemos afirmar que el resultado de este proceso ha dado como ganadora una propuesta que representa un compromiso con los valores históricos, sociales y culturales de la ciudad, constituyéndose en un hito arquitectónico único enmarcado dentro del desarrollo urbanístico de Madrid Nuevo Norte, y en un hub estratégico de la movilidad de España, puerta de entrada a la ciudad y nodo de conexión internacional, así como referente de sostenibilidad y de innovación tecnológica.
Madrid – Chamartín Clara Campoamor. Presentación del proyecto ganador
Adif AV confía en Chamartín Ecosistema Abierto la culminación de la transformación de la estación en referente de la movilidad del futuro.