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Monográfico | Agustín de Betancourt

Betancourt: el Picadero de Moscú y el viaje a Crimea

Olga Egórova

Ingeniera mecánica. Doctora en Ciencias (Historia de la Ciencia y la Tecnología), candidata de Ciencias Técnicas, miembro de la Comisión Permanente del IFToMM sobre Historia de la Ciencia de las Máquinas y Mecanismos.

Retrato ecuestre de Alejandro I, Franz Krüeger, 1837. Museo del Hermitage, San Petersburgo

El ingeniero español Agustín de Betancourt y Molina (1758-1824) dedicó una parte importante de su vida al servicio de Rusia. Es difícil sobreestimar el legado que dejó en su nueva patria. En menos de 16 años (1808-1824), bajo su dirección y según sus proyectos, se construyeron nuevos puentes y carreteras, fábricas y plantas, el Picadero de Moscú y la Feria en Nizhny Nóvgorod, unos conjuntos arquitectónicos únicos, así como obras de ingeniería en muchas ciudades del Imperio Ruso.

Desarrollo industrial en Rusia a principios del siglo XIX

A lo largo del siglo XVIII en los países desarrollados de Europa se produjeron unas revoluciones burguesas que tuvieron como resultado la victoria del capitalismo. Rusia, en cambio, siguió siendo una monarquía liderada por el emperador, y su economía y desarrollo político descansaban sobre la base del feudalismo, lo que llevó a un importante atraso en la industria lo cual implicaba, en primer lugar, el predominio del trabajo de servidumbre.

A principios del siglo XIX se inició la era de la actividad industrial: en Rusia ya había 167 plantas mineras operativas y más de 2000 empresas relacionadas con la industria manufacturera. El país ocupaba el primer lugar en el mundo en fundición de hierro colado y exportación de hierro puro. La producción a pequeña escala fue la base del nacimiento de las manufacturas. A su vez, la aparición de nuevas empresas de tipo manufacturero en diferentes regiones del vasto imperio y el desarrollo del comercio requirieron la construcción de nuevas carreteras terrestres y otras vías de comunicación, incluyendo canales y nudos hidráulicos. También había una necesidad urgente de un sistema unificado de conexiones fluviales entre la capital San Petersburgo y el río Volga. Rusia necesitaba ingenieros y técnicos de alto nivel, que en ese momento no estaban disponibles.

Bajo la dirección del emperador Alejandro I (1777‑1825), los empleados de los servicios diplomáticos buscaron en el extranjero a los especialistas necesarios para invitarlos a trabajar en Rusia. Así, el conocido diplomático ruso Iván Matviéievich Muraviov-Apostol (1762‑1851), que en ese momento ocupaba el cargo de Ministro Consejero de Rusia en Madrid, se reunió personalmente con Agustín de Betancourt y lo invitó a visitar el Imperio Ruso con vistas a un posible traslado y más trabajo como ingeniero. En noviembre de 1807, Betancourt visitó Rusia por primera vez y al año siguiente, en 1808, fue aceptado en el servicio militar ruso con el rango del general mayor.

El ingeniero Agustín de Betancourt

Agustín José Pedro del Carmen Domingo de Candelaria de Betancourt y Molina, su nombre completo, nació el 1 de febrero de 1758 en la ciudad española de Puerto de la Cruz, en la isla Tenerife, en el seno de una familia descendiente del conquistador Jean de Béthencourt.

Su excelente educación, gran capacidad de trabajo, pensamiento extraordinario y carácter férreo le permitieron convertirse en uno de los mejores ingenieros de Europa de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. En 1801, a la edad de 42 años, fue nombrado inspector general de Caminos y Canales de España y al mismo tiempo fundó la Escuela de Caminos, Canales y Puentes de Madrid, considerada el primer centro de educación superior del mundo para la formación de ingenieros de vías de comunicación.

Iván Matviéievich Muraviov-Apostol (1762‑1851).

El traslado de Betancourt a Rusia

Por invitación personal de Alejandro I, Agustín de Betancourt se trasladó a San Petersburgo con su familia y fue enrolado en el séquito dedicado a «asignaciones especiales del emperador». Poco después, el 30 de noviembre de 1808, fue aceptado en el servicio militar ruso con el grado de general mayor, tal y como lo confirman documentos de la lista formal del servicio y dignidad del séquito de Su Majestad Imperial conservados en el Archivo Estatal Ruso de Historia Militar (RGVIA, http://ргвиа.рфргвиа.рф).

No se conocen con exactitud las razones de su traslado: si fue por la inestable situación política de España, o por motivos familiares. En una carta dirigida a José, su hermano mayor, Agustín de Betancourt le explica los motivos de su decisión: «Desde que observé la enemistad que reinaba en España entre el príncipe de Asturias y Godoy, supuse que debía haber una revolución en España […]. Me convidó el emperador a comer con él todos los días que quisiere, me señaló 25 000 rublos (en ese tiempo 1 rublo eran 8 reales) anuales de sueldo y me dio el grado de mayor general, equivalente al que yo tenía en España».

Resulta evidente que para Agustín de Betancourt, noble de nacimiento, la actitud del emperador de Rusia hacia él fue claramente decisiva y pudo ser el factor que finalmente motivó su decisión de trasladarse al Imperio Ruso.

Instituto del Cuerpo de Ingenieros de Vías de Comunicación

La primera tarea de Alejandro I se realizó con brillantez, y en 1809, bajo la dirección de Agustín de Betancourt, se creó la primera institución superior de ingeniería de Rusia, llamada Instituto del Cuerpo de Ingenieros de Vías de Comunicación, hoy conocida como Universidad Estatal de Ingenieros de Caminos de San Petersburgo, PGUPS. El objetivo principal esta nueva institución fue formulado por el propio Betancourt: «proporcionar a Rusia ingenieros que, inmediatamente después de salir del Instituto, podrían ser asignados a la producción de todos los trabajos en el Imperio». Por su excelente trabajo Agustín de Betancourt fue especialmente distinguido por el emperador y ascendido el rango de teniente general.

Por su excelente trabajo, Betancourt fue especialmente distinguido por el emperador y ascendido a teniente general

El Departamento de Vías de Comunicación

En 1818, por orden personal del emperador de Rusia Alejandro I, Agustín de Betancourt fue nombrado director jefe del Departamento de Vías de Comunicación, y decidió comenzar su actividad con la inspección de los canales, puentes y carreteras ya existentes en Rusia. En 1820 fue enviado al sur de Rusia para inspeccionar la región montañosa de Crimea y la costa sur del mar Negro. A finales de agosto de 1820, Agustín Agustínovich, como se llamaba en Rusia, partió de Nizhni Nóvgorod (ciudad junto al río Volga) —donde supervisó la construcción de la Feria de Nizhni Nóvgorod— en dirección sur. Debía llegar a Astracán (ciudad antigua situada en el delta del río Volga) por vía fluvial y desde allí, a través del Cáucaso y Crimea, a Odesa, el gran puerto militar y comercial del mar Negro, la capital de la provincia Novorossiya del Imperio Ruso. La confirmación de este viaje se puede encontrar en los materiales del Archivo Estatal Central de Crimea en Simferópol (Rusia).

Viaje de Agustín de Betancourt a Crimea

De los documentos en los archivos se deduce que en 1820 Agustín de Betancourt llegó a Crimea y, acompañado por el gobernador civil de Taúride Alejandro Nikolayevich Baranov (17931821), inspeccionó la región montañosa de Crimea y la costa sur del mar Negro. Visitó las ciudades de Sebastopol, Kerch y Teodosia, inspeccionó los puertos del mar Negro, examinó los canales, carreteras, esclusas y muelles. Tras regresar a San Petersburgo, Betancourt preparó personalmente la nota informativa al emperador Alejandro I titulada «Una revisión de las diversas cuestiones relativas a las vías de comunicación de Rusia»; en ella planteaba la cuestión de mejorar la navegación en la cuenca de los ríos Volga y Kama. Proponía conectar el Volga con el Don e iniciar la construcción de la carretera militar de Georgia; además, recomendaba ampliar los puertos del mar Negro: Odesa, Nikoláyev, Kherson, Sebastopol, Teodosia y Kerch; y proponía comenzar a desarrollar los recursos naturales del Cáucaso y Crimea.

Al final de su nota, Betancourt concluía diciendo que las vías de comunicación existentes en el Imperio Ruso se encontraban en un estado insatisfactorio. Desgraciadamente, esa valoración tan negativa fue una de las razones de su destitución del cargo de director jefe del Departamento de Vías de Comunicación y, posteriormente, de su muerte súbita.

El príncipe del Imperio Ruso Grigori Aleksándrovich Potiomkin-Tavrícheski.

En el mismo 1820, con la asistencia de Betancourt, el gobernador A. N. Baranov elaboró el memorándum al Gobierno titulado «Proyecto sobre el arreglo de las vías de comunicación en la costa sur de Crimea y la parte montañosa de la península de Tauride», que incluía un gran número de dibujos y 6 planes de carreteras para Crimea. El memorándum demuestra el enorme trabajo realizado. Los dibujos y planos de las carreteras fueron elaborados con la ayuda de Philipp Fedorovich Elson (1793‑1867), que en ese momento ejercía el cargo de primer arquitecto en la costa sur de Crimea.

Historia de la construcción de carreteras en la costa sur de Crimea

La historia atestigua que en el siglo XVIII los caminos y carreteras de Crimea eran terribles. El príncipe del Imperio Ruso Grigori Aleksándrovich Potiomkin-Tavrícheski (17391791) fue el primero en prestar atención a esto al preparar la visita de Catalina II a la península. Bajo sus órdenes se examinaron prácticamente todas las carreteras de paso existentes a lo largo de toda la ruta de viaje de la emperatriz a Crimea. Muchas de ellas fueron ampliadas, fortificadas, renovadas y ajardinadas para crear unas condiciones de paso más cómodas para el enorme carruaje de la emperatriz y las tripulaciones de su numeroso séquito. Desafortunadamente, Potemkin no tuvo suficiente dinero y tiempo para construir una carretera completa, por lo que Catalina II solo llegó hasta el paso de Baydar, que conduce desde el valle de Baydar a la costa sur de Crimea.

El nieto de Catalina II, el emperador Alejandro I, que llegó a Crimea en 1818, quedó asombrado por las «dificultades de viaje y la falta de comodidades elementales de la civilización», por lo que ordenó personalmente la construcción de una carretera moderna a la costa sur del mar Negro. Por esta razón, el director jefe del Departamento de Vías de Comunicación Agustín de Betancourt fue enviado a la península para completar la tarea.

Mapa general de la provincia de Táuride, Crimea, 1821. El mapa fue grabado por el teniente coronel ruso Pyadyshev.

Como resultado del viaje del sagaz ingeniero, se desarrollaron seis proyectos diferentes de carreteras. Sin embargo, al menos uno atraía el interés personal de alguien, y esa persona fue el conde Mijaíl Semiónovich Vorontsov (1782-1856), quien en 1823 compró una parcela de tierra en Alupka, un pequeño asentamiento a orillas del mar Negro cerca de la montaña Ai-Petri.

El conde Vorontsov

El conde Mijaíl Semiónovich Vorontsov, gobernador general de la provincia Novorossiya, señaló que para el desarrollo de Crimea era necesario construir una nueva carretera entre la costa sur y la capital de Crimea, creyendo con razón que: «el camino debería haber abierto todos los lugares de la costa sur que podrían ser desarrollados». En 1824 Vorontsov decidió construir en Crimea una residencia de verano (el conocido palacio Vorontsov), que incluía un complejo de edificios residenciales, servicios públicos y parques y le convenía mucho tener una carretera para transportar todos materiales. La construcción duró varios años; comenzó en 1824 con la carretera, ya después de la muerte de Betancourt, y se construyó durante más de diez años en varias etapas. El tramo de Simferópol, el centro administrativo de la provincia de Táurida, a Alushta, una ciudad situada a las orillas del mar Negro, se completó en 1826. Luego, la carretera conectó Alupka y Yalta, y el dispositivo de la sección entre Alushta y Yalta no comenzó hasta 1832. Cinco años después se realizó la carretera hasta el paso de Baydar.

Los materiales del archivo del conde M. S. Vorontsov confirman que el primer proyecto de la carretera que conecta la costa sur con Simferópol se redactó bajo la dirección de A. A. Betancourt, director jefe del Departamento de Vías de Comunicación.

El Picadero de Moscú

En los fondos del Archivo Estatal Histórico Militar de Rusia (RGVIA, http://ргвиа.рф) se conserva documentación original sobre Agustín de Betancourt y el Picadero de Moscú, que fue construido para la celebración del V aniversario de la victoria del ejército ruso sobre Napoleón. Según los documentos, en mayo de 1817 Agustín de Betancourt presentó por primera vez el proyecto de un edificio con un área interna de 166,1 x 44,7 metros y propuso una solución extraordinariamente novedosa para construir la cubierta: 30 vigas de madera que debían apoyarse de forma exclusiva en los muros exteriores.

El 30 de noviembre de 1817 según el antiguo calendario se inauguró solemnemente el Picadero de Moscú (conocido también como Manezh) en presencia del emperador de Rusia Alejandro I. Se realizó un vistoso desfile militar en el que participaron la Guardia de Caballería y un escuadrón de la Guardia integrado por héroes de las guerras napoleónicas.

Su Alteza Serenísima Mijaíl Semiónovich Vorontsov, 1825, por el retratista británico George Dawe.

Para dejar constancia de sus trabajos, Agustín de Betancourt publicó en 1819 en Petersburgo una monografía-álbum titulada Description de la Salle d’exercice de Moscou, cuya traducción exacta del francés sería: Descripción de la casa de ejercicios de Moscú (el Picadero de Moscú). En ella el autor revela los secretos de su trabajo y acompaña el texto con planos ejecutados con la técnica del grabado en cobre, coloreados a mano con acuarela.

Planeta Betancourt

Ya en nuestro tiempo, el día 9 de octubre de 1978, en el Observatorio Astrofísico de Crimea —que se encuentra en el pueblo «científico» del raión de Bakhchisarai de Crimea, en la parte suroeste de la penín-sula— la investigadora Lyudmila Vasílyevna Zhuravleva descubrió entre Marte y Júpiter un nuevo planeta que fue registrado con el número 11446. A petición del Consejo Científico de la Universidad Estatal de Ingenieros de Caminos de San Petersburgo, el 14 de junio de 2003 se le asignó el nombre de Betancourt. La comunidad internacional apoyó plenamente el nombre del planeta, perpetuando así el nombre del brillante ingeniero y científico español que donó su talento a Rusia.

Vista del Manezh, la torre Kutafya y la iglesia de San Nicolás Sapozhkah, por el pintor ruso M. N. Vorobiyev (1817).

Conclusión

El sagaz ingeniero Agustín de Betancourt desempeñó un papel especial en el entorno de Alejandro I. La realización de los mayores proyectos técnicos y de ingeniería de Betancourt, con el patrocinio personal del emperador de Rusia, permitió fortalecer el poder del Imperio Ruso y dar el primer paso hacia la creación de una enorme red fluvial y terrestre, carreteras y ferrocarriles en el país.

Hay un gran trabajo de investigación para estudiar el legado de Betancourt, incluyendo los materiales sobre los resultados de su viaje a Crimea. Debe prestarse especial atención al memorándum para el Gobierno «Proyecto sobre el arreglo de las vías de comunicación en la costa sur de Crimea y la parte montañosa de la península de Tauride», que incluye un gran número de dibujos y 6 planes de carreteras para Crimea.

Referencias

1

Archivo Estatal Ruso de Historia Militar (RGVIA). Fondo 489, Registro 1, 7062. Expediente Personal (Hoja de Servicios) del mayor general A. de Betancourt.

2

Egorova, O.V. (2006). El Manezh de Moscú. Pasado y presente. M., Avanglion.

3

Archivo Estatal Ruso de Historia Militar (RGVIA). Fondo 35, Registro 4, 108. Acerca de la construcción del Exerzierhaus, 1817-1818.

4

Betancourt, A. (1819). «Description de la Salle d’Exercice de Moscou / par Mr de Betancourt» [Descripción del Manezh de Moscú]. San Petersburgo. Impreso por P.P. Alexandre Pluchart.

5

Egorova O. V. (2010). Betancourt en Moscú: Almanaque Español. Historia y contemporaneidad. Vol. 2, Redacción general de Pozharskaia S. P., Nauka, pp. 290-300.

6

Egorova Olga, Scherbinin D. Yu. (2016). «Creating technical heritage object replicas in a virtual environment». En: Journal Frontiers of Mechanical Engineering, pp.1-8.

7

Los genios de los lugares: del Exerzierhaus a la Sala de Exposiciones. 200 años de historia. Edición Manezh, Moscú, Rusia.

8

Egorova Olga (2010). Agustín de Betancourt. Secretos cubanos de un ingeniero hispano-ruso. Casa Editora Abril, Cuba, La Habana.

9

Egorova Olga (2018). Agustín de Betancourt. Secretos cubanos de un ingeniero hispano-ruso. Ayuntamiento de Pto. de la Cruz, La Orotava, España.

15

Olga Vladímirovna Egórova (2019). El Picadero de Moscú : obra de Agustín de Betancourt. Fundación Juanelo Turriano.(https://biblioteca.juaneloturriano.com/Record/Xebook1-12261/Home).

16

Olga Vladímirovna Egórova (2023). «Ingeniero Agustín Betancour. ‘Proyecto sobre el arreglo de las vías de comunicación en la costa sur de Crimea y la parte montañosa de la península de Tauride». Ingeniería moderna: Ciencia y educación: materiales de la 12.ª conferencia científica internacional. Polytech-Press, S. Petersbusrgo.

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