[pms-logout text="Bienvenido, {{meta_user_name}}" link_text="Salir"]
[pms-logout text="Bienvenido, {{meta_user_name}}" link_text="Salir"]

Experiencias | Ingeniería y cooperación al desarrollo

Mira a los ojos de quienes necesitan tu proyecto

El Programa de Cooperación al Desarrollo de la Escuela de Caminos UPM

José Miguel Atienza Riera

Director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid. Presidente de la Fundación José Entrecanales Ibarra.

Balsas de tierra en la zona de Kakuta, en el sur de Etiopía. Proyecto realizado por Irene Pedrera Cordón, alumna de la Escuela de Caminos de la UPM.

Para hablar del Programa de Cooperación al Desarrollo de la Escuela de Caminos de Madrid conviene detenerse un momento en el sentido profundo de la ingeniería civil, no como un conjunto de técnicas aisladas, sino como una forma concreta de construir las condiciones que ayudan a hacer posible la vida, el desarrollo y la libertad. De ahí surge también su valor educativo, pues no se trata solo de aprender a proyectar infraestructuras, sino de comprender por qué y para quién se construyen, asumiendo la dimensión social, ética y humana que da verdadero sentido a nuestra profesión.

Un espejo que nos devuelve el sentido de lo que hacemos

En muchas ocasiones, atrapados en la inercia de lo técnico o en la presión de los plazos, corremos el riesgo de perder el foco último de nuestro trabajo. La cooperación al desarrollo nos ayuda a recordarlo. Nos saca de la lógica del rendimiento y nos devuelve a la lógica del propósito. Actúa como un espejo que nos devuelve el sentido profundo de lo que hacemos, de lo que somos.

Las obras de ingeniería de cooperación al desarrollo no destacan por la complejidad estructural del proyecto ni por su grandiosidad, ni por la calidad de los medios y materiales utilizados para su ejecución, ni mucho menos por su presupuesto. Más bien lo contrario. Pero son obras extraordinarias. Y son extraordinarias porque cambian las condiciones básicas de vida de miles de personas.

Por eso, hay pocas herramientas pedagógicas tan potentes para la ingeniería civil como la cooperación al desarrollo, también llamada a veces, en el ámbito anglosajón, ingeniería humanitaria. Cuando un alumno, aún con dudas y miedos, proyecta una infraestructura real para una comunidad vulnerable, descubre por primera vez el verdadero poder de lo que está aprendiendo. La experiencia de diseñar un sistema de abastecimiento en Haití, un drenaje pluvial en Perú, o una pasarela en Mozambique no solo le enseña a resolver un problema técnico con pocos datos o normativa difusa. Al viajar a la zona para tomar los datos, aprende además a escuchar, a trabajar con lo que hay, a preguntar antes de imponer, a entender las condiciones sociales, económicas y culturales del entorno y, sobre todo, descubre lo que significa mirar a los ojos de quienes van a usar su proyecto, de quienes lo necesitan.

Un programa institucional con visión y continuidad

La Escuela de Caminos de Madrid dio en 2013 un paso decisivo al institucionalizar la cooperación al desarrollo como una línea estratégica prioritaria, integrándola de manera orgánica en su misión académica, social y formativa. Hasta entonces, la cooperación era fruto de iniciativas individuales, esfuerzos aislados de profesores y estudiantes que, movidos por su vocación solidaria, impulsaban proyectos de manera espontánea. Esos esfuerzos dispersos se transformaron en una estrategia colectiva, estructurada y permanente, capaz de movilizar de forma coordinada los recursos humanos, académicos y técnicos de la Escuela y conectarlos con el mundo exterior.

La apuesta responde a una doble motivación. La primera es puramente académica: formar a los futuros ingenieros con una perspectiva global y solidaria ofreciendo experiencias académicas, profesionales y personales que refuercen su compromiso ético y su sensibilidad social. La segunda es institucional y consiste en posicionar a la Escuela como un actor relevante en el ámbito de la cooperación internacional, estableciendo vínculos fluidos y estables con ONG, instituciones públicas, empresas y otras universidades.

Construcción de un dique-puente de paso sobre el río Sofaniama, entre las comunidades rurales de Nioro Katim y Passy Ndery, en la frontera entre Senegal y Gambia. Se trata de un proyecto galardonado con el Premio de la Fundación Entrecanales 2020, diseñado por Isabel López, alumna de la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid.

El Programa de la Escuela se articula en torno a tres pilares fundamentales que le dan solidez y coherencia:

  • Como herramienta técnica se ha establecido una modalidad específica en cooperación al desarrollo para los trabajos de fin de grado y de fin de máster que permite a los alumnos aplicar sus conocimientos a proyectos reales en países en vías de desarrollo.
  • Se cuenta con el respaldo institucional constante de la Fundación José Entrecanales Ibarra y de la Universidad Politécnica de Madrid, que sostienen la financiación, favorecen la creación de un ecosistema activo de cooperación en torno a la Escuela, impulsan la difusión y reconocen públicamente estas iniciativas solidarias.
  • El motor humano lo ponen los alumnos de la Escuela, altamente motivados, y en especial la Asociación de Alumnos de Cooperación al Desarrollo, que canaliza la participación estudiantil, conecta con el profesorado, promueve nuevas iniciativas y mantiene viva la conciencia solidaria en el corazón de la Escuela.

Antes de comentar brevemente estos tres pilares, me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre cuál es nuestro lugar en la cooperación. La cooperación al desarrollo es un ámbito amplio y complejo donde trabajan profesionales con gran experiencia en realidades sociales, culturales y políticas diversas. Afirmar, sin más, que nosotros «hacemos cooperación al desarrollo» es un planteamiento exagerado y simplista. Nuestro papel es mucho más concreto y humilde. Nosotros ponemos nuestro conocimiento técnico al servicio de las ONG y demás organizaciones, que son las que mejor conocen el terreno y las necesidades de las comunidades, siempre desde el respeto, la escucha activa y el compromiso solidario. Nuestra función se limita a escuchar, entender, diseñar y construir pequeñas infraestructuras —acceso al agua, saneamiento, energía, transporte…— que complementan el trabajo de las instituciones profesionales de la cooperación.

La ingeniería civil tiene una ventaja indiscutible en este campo: proporciona bases materiales para el desarrollo económico y social y para el bienestar de las personas. Esta capacidad técnica nos convierte en un aliado muy valioso, pero también nos exige humildad sobre nuestro lugar en el proceso al no ser protagonistas, sino un soporte técnico eficaz y solidario. Cooperar, para nuestra Escuela, es motivar a alumnos y profesores a integrarse con respeto en dinámicas ya existentes.

Proyectos de fin de grado y de fin de Máster: el corazón del Programa

La pieza central del Programa es la posibilidad de que los estudiantes realicen sus trabajos de fin de grado y de fin de máster en la modalidad de cooperación al desarrollo. Esta opción, plenamente reconocida dentro del plan de estudios, ha tenido una acogida entusiasta entre alumnos y profesores.

Los trabajos deben ser proyectos constructivos de ingeniería civil diseñados para resolver una necesidad real en una comunidad concreta de un país en desarrollo. El alumno, acompañado por su tutor académico, colabora estrechamente con ONG, fundaciones o instituciones locales que operan en el terreno.

La visita al terreno es parte esencial del proceso. Más allá del levantamiento de información técnica, la estancia permite al estudiante conocer de primera mano las condiciones de vida de las personas beneficiarias generando una vivencia profundamente formativa en lo humano. Para facilitar estas visitas, la Escuela ofrece apoyo y orientación para solicitar ayudas a programas de movilidad, sobre todo Erasmus+, UPM y Fundación José Entrecanales Ibarra, además de seguimiento durante toda la estancia y monitorización de la seguridad de los destinos.

En la actualidad se realizan alrededor de 15 proyectos de este tipo cada curso académico, que se entregan a las comunidades afectadas. Desde 2013 hasta el curso 2023-24, se han desarrollado 151 proyectos en este formato. Muchos de ellos no solo han sido valorados académicamente, sino que han sido ejecutados (alrededor del 30%). En varios casos estas obras han sido galardonadas con premios internacionales de cooperación.

La Fundación José Entrecanales Ibarra

La Fundación José Entrecanales Ibarra se ha convertido en un pilar fundamental de la cooperación internacional en el ámbito de la ingeniería civil. Estrechamente vinculada a la Escuela, persigue el objetivo de poner la excelencia técnica y el talento de las nuevas generaciones de ingenieros de nuestra Escuela al servicio de los más desfavorecidos, promoviendo así el lado más humano de la ingeniería civil.

Junto con el programa de cooperación de la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación desempeña un apoyo clave para nuestra Escuela. A través de ayudas económicas, financia los desplazamientos y estancias de estudiantes que realizan sus proyectos en países en desarrollo, en cualquier parte del mundo. Con su ayuda, nuestros alumnos han realizado más de 100 proyectos, con una inversión acumulada de 2,5 millones de euros. Estas iniciativas se han desarrollado en colaboración con más de 60 ONG y se han ejecutado en más de 30 países. Además, la Fundación ha creado el Premio Internacional de Cooperación al Desarrollo para financiar la ejecución de un proyecto concreto de ingeniería civil. La amplitud de esta labor da testimonio del ecosistema activo de ONG e instituciones que la Fundación ha sabido mantener a nivel internacional, erigiéndose de esta forma en la ventana al exterior de la Escuela para la cooperación internacional.

Experiencias

Fundación José Entrecanales Ibarra

Fundación vinculada a la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid y a la familia Entrecanales Ibarra.

https://www.fentrecanalesibarra.es/

Los alumnos de la Escuela y la Asociación de Alumnos de Cooperación al Desarrollo

La otra pieza clave del programa son los alumnos de la Escuela y, en particular, la Asociación de Alumnos de Cooperación al Desarrollo. Esta agrupación, formada y liderada por estudiantes, se ha consolidado como un motor fundamental para la sensibilización dentro del entorno académico. Mediante campañas informativas, charlas y actividades participativas, la Asociación se encarga de visibilizar los retos del desarrollo global y de fomentar una actitud activa y comprometida en la comunidad universitaria.

Además de su labor divulgativa, ofrece acompañamiento a quienes desean involucrarse en proyectos de cooperación, asesorándoles en la preparación de solicitudes, contactando con los profesores tutores y proporcionano el soporte necesario durante el proceso.

Gracias a esta labor constante y entusiasta, la Asociación ha sido distinguida con el Premio a la Cooperación al Desarrollo otorgado por la Demarcación de Madrid del Colegio de Caminos.

Visualizar el impacto: una ingeniería con rostro humano

Para dar visibilidad al Programa de Cooperación al Desarrollo, la Escuela ha instalado en su vestíbulo principal un gran panel expositivo que se ha convertido en símbolo de esta apuesta institucional. En él, cada proyecto de cooperación realizado por los alumnos está representado por una ficha individual situada geográficamente sobre un mapa del mundo. El mural, de gran formato, no solo actúa como escaparate de buenas prácticas, sino que también constituye una herramienta pedagógica y emocional que inspira a nuevas generaciones de ingenieros a comprometerse con causas solidarias.

A esta labor de visualización se suma un evento muy especial que tiene lugar cada tres años en la Escuela y que marca un hito en su agenda institucional. Se trata, como ya se ha apuntado antes, de la ceremonia de entrega del Premio Internacional de Cooperación al Desarrollo de la Fundación José Entrecanales Ibarra, que reúne a representantes del mundo académico, institucional, empresarial y del tercer sector, y sirve como altavoz de los valores que sustentan el programa.

El Programa de Cooperación al Desarrollo es una pieza esencial en la formación que ofrece la Escuela de Caminos de Madrid

Conclusión

El Programa de Cooperación al Desarrollo es una pieza esencial en la formación que ofrece la Escuela de Caminos de Madrid. No es una actividad complementaria, sino una reafirmación de nuestra vocación más profunda: poner el conocimiento técnico de la ingeniería civil al servicio de la dignidad humana y enlazar la formación académica con las necesidades reales de las personas. Si el objetivo último de la ingeniería es mejorar la calidad de vida de las personas, pocas actuaciones lo consiguen de una forma más directa que las infraestructuras de ingeniería civil aplicadas a la cooperación al desarrollo. Sencillas técnicamente y de presupuesto reducido, estas infraestructuras cambian por completo las condiciones de vida de las personas afectadas.

En el prefacio de su libro Sobre la Libertad, el historiador y profesor de Yale Timothy Snyder escribe en 2023 a bordo de un tren en Ucrania camino de la frontera polaca: «Las ruedas y los raíles que tengo debajo no me están haciendo más libre, pero me permiten avanzar, creando unas condiciones para mi libertad que yo no podría crear solo». Es evidente que las infraestructuras no garantizan por sí mismas el desarrollo, pero su ausencia lo imposibilita. En un mundo donde muchas profesiones reclaman visibilidad y protagonismo, nosotros tenemos el privilegio de que la nuestra transforma la vida real desde lo concreto discretamente, con rigor y con compromiso. Es vital que sepamos transmitirlo así a nuestros estudiantes y a la sociedad.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.