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La Clave | Monográfico Vigo

Las carreteras del Estado en Vigo

Breve historia del desarrollo de las carreteras del Estado en Vigo y su área metropolitana

Pablo Domínguez Gómez

Ingeniero de caminos, canales y puertos del Estado

Jefe de Unidad de Carreteras del Estado en Pontevedra

Imagen de la autopista AP-9 a la altura de Teis (14-5-1991).

Vigo se extiende a lo largo de una franja litoral de unos 17 kilómetros de longitud en la ría del mismo nombre, limitada en su lado sur por un cordal montañoso desde las estribaciones del monte de Penide con Redondela, hasta los montes de Fragoselo, Galiñeiro y Saiáns, en el linde con Nigrán; estas sierras y montes, todas ellas de mediana altura, han sido históricamente un condicionante para las comunicaciones de la ciudad.

La complicada orografía en la zona de las rías Baixas, salpicada de montes, ya hacía que, en la época romana, fuera frecuentemente necesario realizar las comunicaciones y transporte de mercancías por mar, dadas las dificultades de comunicación terrestre.

Siglo XIX

En el área de Vigo hay constancia de asentamientos de población desde tiempos remotos, como la Edad de Hierro con la cultura castrexa; sin embargo, se puede decir que el desarrollo y crecimiento de la ciudad de Vigo comienza a impulsarse en el siglo XIX. En la década de 1830 se acondiciona el Camino Real que lleva a Madrid, conocido como carretera de Villacastín. Durante la regencia de María Cristina de Borbón se ordena la mejora, ensanche y renovación del firme de la antigua carretera entre Vigo y Benavente. 

El trazado, que se iniciaba en la Porta do Sol, discurría por las actuales calles Príncipe y Urzáiz, continuando hacia Cabral por la actual avenida Ramón Nieto, hasta alcanzar el alto de Puxeiros.

Esta carretera, que uniría Vigo con Ourense y con varias de las ciudades de Castilla y León, como Zamora, Salamanca o Ávila, se constituye en un eje dinamizador alrededor del cual se asienta la población. Tal es la importancia de la nueva carretera que en muchas ciudades y villas fue bautizada como “calle del Progreso” (en Ourense, por ejemplo, sigue llamándose así). El barrio del Calvario, en Lavadores, por aquel entonces ayuntamiento separado de Vigo, aunque con fuertes lazos con este, se desarrolla alrededor de esta carretera, la actual avenida de Ramón Nieto.

Otras carreteras que partían de Vigo se dirigían hacia Redondela, continuando hacia Pontevedra, Santiago y A Coruña aprovechando la depresión meridiana gallega, hacia Baiona, y hacia Tui.

En la segunda mitad del siglo XIX se establecen líneas de transporte marítimo periódicas con varias ciudades de América, como Buenos Aires o La Habana; por otra parte, y ligado a la actividad portuaria, continúan instalándose fábricas de salazón; todo ello propicia el crecimiento de la ciudad. En el año 1881 se inaugura la línea de ferrocarril Vigo- Ourense. La población de la ciudad crece desde los 6742 habitantes en el año 1842 hasta los 23.259 en el año 1900.

Primera mitad del siglo XX

Pero es en el siglo XX en el que se produce realmente la verdadera expansión de la ciudad. Durante este siglo, Vigo registra un enorme crecimiento demográfico: la población se multiplica, pasando de tener 23.259 habitantes en 1900 a los 285.527 censados a finales de siglo XX.

El estado de la red viaria a comienzos del siglo XX en España es deficitario y Galicia no es una excepción; por otra parte, el desarrollo del motor de combustión interna hace que se imponga continua e inexorablemente el transporte con el automóvil como nuevo medio de comunicación.

Por Real Decreto Ley de 9 de febrero de 1926 se aprueba el patronato con el que se crea el Circuito Nacional de Firmes Especiales (CNFE), considerado el inicio de la moderna red de transporte en España. El objetivo era el empleo de técnicas constructivas y materiales adecuados a lo que el desarrollo de los automóviles exigía, dotando a las carreteras de lo que entonces se conocía por “firmes especiales”, que eran básicamente tratamientos superficiales, mezclas bituminosas, hormigones o adoquinados, por contraposición a los afirmados de piedra partida habituales hasta la fecha. En Galicia habría dos itinerarios incluidos en el circuito, y que discurrirían por Vigo:

  • De San Sebastián a Oviedo (por Bilbao y Santander), continuando por León, Astorga, Ponferrada hasta Ourense, y posteriormente, hasta Vigo.
  • De Vigo hacia A Coruña y Ferrol, pasando por Pontevedra y Santiago, y posteriormente hacia Oviedo.

Tras la Guerra Civil, en 1939, se aprueba el denominado “Plan Peña”, un plan general de obras públicas que supuso un cambio de clasificación en las carreteras, pasando a categorizarse en nacionales, comarcales y locales. En Galicia se definieron los accesos desde las provincias colindantes; se plantean la N-VI y N-120 para el acceso desde Ponferrada, la N-525 desde Puebla de Sanabria y la N-550 desde Tui.

La aprobación del Plan de Modernización en 1950 decide actuar en itinerarios concretos, acondicionando y mejorando parte de la red. Fue el caso de la N-120, como carretera categorizada como subradial, o la N-550 como periférica.

El importante incremento de las intensidades de tráfico registrado en la década de los 60, muy superior al previsto, unido al desarrollo económico, conllevó el inicio de estudios de actuaciones de mejora de capacidad y comodidad de las carreteras.

Nacimiento del Plan de Accesos a Galicia. Década de los 60

Tras la aprobación del Plan General de Carreteras de 1961, debido al rápido crecimiento de los tráficos y del turismo, surge la necesidad de una mejora general de la red de carreteras que permitiese a estas alcanzar unas condiciones acordes a lo que los tiempos demandaban, y que permitiese que el transporte por carretera fuera capaz de absorber el incremento previsto de mercancías y viajeros. Por ello, comienzan a desarrollarse el Programa de Autopistas Nacionales Españolas y de la Red de Itinerarios Asfálticos REDIA. 

Los viales de alta capacidad para vehículos nacieron en España mediante una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado del 27 de noviembre de 1965, por la que se creaba la Comisión Promotora de Autopistas, dependiente del Ministerio de Obras Públicas.

Con el objetivo de coordinar el conjunto de actuaciones que la Dirección General de Carreteras pretendía planificar y desarrollar en Galicia, nace el conocido como “Plan de Accesos a Galicia”. El Plan de Accesos a Galicia se puso en marcha tras el Consejo de Ministros celebrado en el Pazo de Meirás, en Sada, el 21 de agosto de 1970.

Dentro de las cinco grandes actuaciones que incluía, figuraban:

Imagen de la avenida de Madrid (N-120). Tramo: Vigoalto de Puxeiros (01-10-1972).
Imagen de la ejecución del viaducto de Bouzas sobre la ría. Obras del primer cinturón (diciembre de 1998).
  • Acceso Centro, desde la conexión con la N-VI hasta Vigo; entre ellos, estaba el tramo A Cañiza-Vigo: siguiendo la traza de la carretera N-120, se mejoraban parámetros de trazado, ampliando radios de curvas de radio reducido. Desde el alto de Puxeiros hasta Vigo la carretera discurriría en variante.
  • Pontevedra- Vigo y puente atirantado en Rande: teniendo en cuenta la elevada intensidad de tráfico y la configuración de las carreteras existentes, la solución propuesta pasaba por una nueva carretera con características de autopista, con calzadas separadas, que formaría parte de la futura autopista del Atlántico. La ría de Vigo exigía construir un puente de gran longitud en el estrecho de Rande, utilizando una tipología de puente atirantado con un vano central de unos 400 metros de luz.

Década de los 70

La entonces Dirección General de Carreteras y Caminos Vecinales del Ministerio de Obras Públicas proyecta en 1970 el “Ensanche, mejora y acondicionamiento de firme” de la carretera N-120 entre el alto de Puxeiros y Vigo, entre los PP. KK. 653+100 y 659+000; este trazado será el que en los años 90 se utilizará para la duplicación de calzada y conversión en autovía. 

Se trataba de una carretera convencional de dos carriles desde el alto de Puxeiros hasta la intersección próxima al cruce con el río Lagares, donde se pasaba a una sección con dos carriles por sentido y vías de servicio, muy similar a la configuración actual de la avenida de Madrid.

La puesta en servicio de la N-120 en la década de los 70 supuso una mejora sustancial respecto a la carretera Vigo-Villacastín en cuanto a parámetros de trazado, y permitió liberar del tráfico de medio y largo recorrido a zonas urbanas y barrios que, como Lavadores, tenían a la antigua carretera como eje de su crecimiento.

Es también en la década de los 70 cuando se pone en marcha la autopista del Atlántico. La concesión administrativa para la construcción, conservación y explotación se adjudica en 1973. Ese mismo año comienzan las obras del tramo entre Pontevedra y Vigo, incluyendo las obras del puente de Rande, que se inician el 17 de diciembre de 1973.

La puesta en servicio de la N-120 en los 70 supuso una mejora sustancial respecto a la carretera Vigo-Villacastín

Década de los 80

Si bien en 1979 ya se había inaugurado el primer tramo de la autopista AP-9, entre A Barcala (en A Coruña) hasta Santiago norte, es a principios de esta década cuando se pone en servicio el tramo entre Pontevedra sur y Vigo. La construcción de esta infraestructura fue compleja, con mucha oposición en sus inicios. La inauguración de este tramo, que supuso un cambio radical de la movilidad en el área metropolitana de Vigo y en toda la franja atlántica gallega, al reducir drásticamente las distancias y los tiempos de recorrido, se celebra el 7 de febrero de 1981.

Los tráficos se incrementan sustancialmente; así, en 1984 la intensidad media diaria del tramo de la N-120 entre Vigo y O Porriño ya alcanzaba los 15.000 vehículos, con un 12% de vehículos pesados. Por ello, la Dirección General de Carreteras del entonces MOPU se plantea la ejecución de una autovía entre Vigo y la frontera portuguesa; el primer tramo, entre Vigo y O Porriño, se materializará mediante la duplicación de calzada de la N-120, iniciándose en el entorno del río Lagares (en donde se situaba la transición de dos calzadas a calzada única). Esta actuación formó parte del Plan General de Carreteras 1984/91.

Se trataba de una duplicación de calzada con una longitud de 10.481 m siguiendo en esencia el trazado existente de la convencional, debido “al escaso espacio disponible entre edificaciones, modificando algo las alineaciones existentes, pero minimizando a cambio las expropiaciones en edificaciones”. Durante el desarrollo de la actuación, se modificará el trazado del tramo que discurría por la zona más urbana de Puxeiros, proyectándose un tramo en variante entre el enlace de Puxeiros y Tameiga.

Década de los 90

En la década de los 90, la Dirección General de Carreteras acomete obras muy importantes en la malla urbana de Vigo: el primer cinturón de Vigo (en sus dos tramos de avenida de Madrid-Castrelos y Castrelos-Bouzas), la remodelación de la avenida de Madrid junto con el enlace de la estación de autobuses (que permitía la conexión entre la avenida de Madrid, el primer cinturón y las grandes avenidas desarrolladas en los años 60 de Gregorio Espino y Martínez Garrido), y el nudo de Isaac Peral en la AP-9V.

A principios de los años 90 finalizan las obras del nuevo relleno portuario de Bouzas, un relleno de gran entidad que acogió terrenos de la zona franca para almacenamiento de vehículos de Citroën.

En este contexto se enmarca el impulso del tramo de conexión del puerto de Bouzas con las avenidas de Florida y Alcalde Portanet, en donde se ubican las instalaciones de Citroën, planteando ya el enlace de Ricardo Mella, en donde se conectaría posteriormente el segundo cinturón de Vigo, y dos estructuras singulares: el túnel de Bouzas y el viaducto sobre la ría, de 315 metros de longitud. La implantación de una infraestructura como esta en un entorno tan urbanizado fue ciertamente muy compleja. Las obras se inician en 1995. En 1999 se logra finalizar y poner en servicio.

No menos complejo fue el otro tramo del primer cinturón, de más de 2 kilómetros de longitud, entre la avenida de Madrid y Castrelos, cuyas obras también se iniciaron en 1993 y concluyeron en 1998, permitiendo dotar a Vigo de una ronda urbana de gran capacidad.

De igual modo, el MITMA también acometió las obras del nudo de Isaac Peral, una actuación transformadora del tejido urbano que permitió conectar la AP-9V con la Travesía de Vigo, con García Barbón y Beiramar, además de separar los tráficos con destino a la terminal de Guixar del puerto de Vigo, y germen de la ronda litoral con los túneles de Beiramar.

Además de estas importantes obras que la Dirección General de Carreteras realizó dentro de la malla urbana, a nivel del área metropolitana también hay que destacar la puesta en servicio el 24 de mayo de 1999 de un nuevo tramo de autopista del Atlántico, entre Teis y el intercambiador del Rebullón.

Siglo XXI

En este siglo se sigue desarrollando la red de carreteras del Estado en el área metropolitana de Vigo. Se acondiciona y mejora el tramo final de la N-552, actual Travesía de Vigo, que se cede al Ayuntamiento en el año 2003.

La autopista del Atlántico continúa desarrollándose hacia el sur, al ponerse en servicio el 17 de noviembre de 2003 el tramo entre el intercambiador del Rebullón hasta el enlace con la A-55 en Tui; con la inauguración ese mismo año del acceso norte a Ferrol, se completó finalmente el eje que es actualmente la autopista del Atlántico, que vertebra las comunicaciones entre cinco de las siete ciudades de Galicia, sus aeropuertos y puertos de interés general, y que permitió además dar continuidad a las comunicaciones desde Portugal. 

Obra de ampliación del puente de Rande.
Vista de la construcción de la conexión de la VG-20 con el primer cinturón en Navia (7-11-2005).

De especial importancia en el área de Vigo fue la puesta en servicio en el año 2005 del segundo cinturón de Vigo (autovía VG-20), iniciado dos años antes, que permitió una circunvalación directa de toda el área oeste de Vigo, incluyendo las zonas industriales de Balaídos y la terminal portuaria de Bouzas, hacia la autopista AP-9 y las autovías A-55 y A-52.

Los continuos incrementos de tráfico en la primera década de este siglo han hecho que la planificación de actuaciones del actual Ministerio de Transportes siga su desarrollo. 

En lo relativo a la autopista AP-9, por Real Decreto se aprobó en 2011 la ampliación de capacidad de la autopista AP-9 entre Teis y el enlace de O Morrazo. Esta actuación, ejecutada entre los años 2015 y 2018, implicó la ampliación del puente de Rande, primer puente atirantado de gran luz ampliado en el mundo.

Actualmente, el Ministerio de Transportes tiene en desarrollo estudios de gran importancia como el proyecto de autovía de nuevo trazado entre Vigo y O Porriño, que permitirá dotar de una variante a la actual A-55, salvando el paso bajo el alto de Puxeiros con un túnel de gran longitud, o estudios de posibles futuras actuaciones de vías de alta capacidad por el fondo de ría, de los que se beneficiaría el área de influencia de Vigo. 

En todo caso, el desarrollo y mejora de la red de carreteras, de un modo eficiente y sostenible, seguirá siendo en el futuro una pieza clave que contribuirá al crecimiento y desarrollo económico y social de Vigo y su área de influencia.

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