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Extraordinario | Julio Martínez Calzón

Aportaciones y trayectoria de Julio Martínez Calzón en la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid

José María Goicolea Ruigómez

Director del Departamento de Mecánica de Medios Continuos y Teoría de Estructuras.Escuela de Ingenieros de Caminos, UPM.

Mi primer contacto directo con Julio Martínez Calzón como profesor fue durante el curso 1978-79, en la asignatura “Estructuras Metálicas Especiales”. Esta materia estaba dedicada íntegramente a las Estructuras Mixtas Hormigón-Acero y se impartía en el quinto curso de la especialidad de Cimientos y Estructuras del plan 64 (que luego pasó al sexto curso de especialidad con el nuevo plan de seis años vigente hasta Bolonia). Aún recuerdo el interés que teníamos muchos de los estudiantes por traducir en cálculos y diseños prácticos la fuerte base teórica de los primeros cursos; en este marco, el curso sobre estructuras mixtas de Julio Martínez Calzón despertaba un vivo interés.

Este curso era posterior a un curso general sobre estructuras metálicas, cuyo catedrático era Juan Batanero, y a otros cursos sobre hormigón armado y hormigón pretensado. Sin desmerecer esas otras asignaturas, que, quizá de manera injusta en algún caso, nos habían parecido convencionales, las enseñanzas de Julio sobre estructuras mixtas las situábamos en la vanguardia de la técnica. Él nos abrió los ojos y nos mostró, desde una perspectiva absolutamente precisa y técnicamente muy completa, esta interesantísima combinación de ambos materiales estructurales.

En nuestra promoción, las clases de Julio coincidieron con la edición, también en 1978, de su libro definitivo Construcción Mixta. Hormigón y Acero (Martínez Calzón & Ortiz Herrera, 1978), que fue la base de la docencia en la Escuela. Anteriormente, en 1966, había escrito un primer texto sobre la materia, Estructuras mixtas. Teoría y práctica, editado como monografía del Instituto Eduardo Torroja. Muchos nos apresuramos a adquirir ese nuevo y extenso libro, de 910 páginas, conscientes de su relevancia y novedad en aquel reciente campo de la ingeniería estructural.

Para los estudiantes, el atractivo de las enseñanzas de Julio sobre estructuras mixtas procedía de distintas fuentes, que pesaban más o menos dependiendo de cada uno. Para algunos —entre los que me contaba yo—, el mayor atractivo eran los rigurosos modelos de cálculo y análisis, incluyendo el estudio tensional de los rasantes, las comprobaciones de los conectadores, o la evolución de tensiones y deformaciones con el tiempo. Para otros, el interés provenía de los nuevos detalles estructurales y la capacidad creativa. Creo que no me equivoco al afirmar que todos los alumnos estábamos cautivados por el potencial en los ámbitos estético, expresivo y funcional de las maravillosas y recientes realizaciones de puentes mixtos concebidas junto con José Antonio Fernández Ordóñez y otros, como el paso superior de Juan Bravo/Eduardo Dato sobre La Castellana en Madrid, o el nuevo puente del Diablo en Martorell, sobre el río Llobregat. Me atrevo a decir que la impresión general de los estudiantes era que las clases de Julio eran rigurosas, precisas y sin concesiones.

El curso anterior (1977-78) habíamos asistido a las clases de José Antonio Fernández Ordóñez (JAFO), que nos imbuyó a todos del entusiasmo por estas magníficas realizaciones de estructuras mixtas, desarrolladas junto con Julio Martínez Calzón. En el paso superior sobre La Castellana (1970) estaba en desarrollo el proyecto del museo de esculturas al aire libre, que combinaba de forma espléndida con la expresividad formal del puente, pero que era puesto en tela de juicio por las autoridades franquistas, que seguían aún al frente del Ayuntamiento de Madrid. Los estudiantes escribimos una carta colectiva en defensa del proyecto que publicó el nuevo periódico El País (01/06/1978). En 1978, en un viaje de estudios, visitamos además, guiados por JAFO, el nuevo puente del Diablo en estructura mixta de Martorell (1974). 

Recuerdo también que, en el verano de 1978, durante una visita personal a Venecia que hice estando de paso para unas prácticas europeas, pude admirar, con asombro por mi parte, esas nuevas creaciones estructurales expuestas en la Bienal Internacional de Arte de Venecia que reconocía así su valor artístico y creativo.

Julio comenzó la docencia en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid en 1965, como profesor encargado del curso de Resistencia de Materiales, Elasticidad y Plasticidad; en 1967 empezó a impartir las clases de Estructuras Mixtas de Hormigón y Acero y Estructuras Metálicas Pretensadas. En 1968 obtuvo el título de doctor con la tesis doctoral Comportamiento plástico de las estructuras hiperestáticas de hormigón armado. En 1991 obtuvo por oposición la plaza de profesor titular. Durante toda esta etapa, la docencia se realizó siendo sucesivamente los catedráticos de Estructuras Metálicas Juan Batanero, Ramiro Rodríguez Borlado, Edelmiro Rúa y Francisco Millanes.

Julio continuó impartiendo el curso Estructuras Mixtas hasta que abandonó la docencia oficial en 2003 por jubilación voluntaria a los 65 años. En ese momento yo era director del Departamento de Mecánica de Medios Continuos y Teoría de Estructuras y confieso que lo lamenté, pues era una pérdida de valor muy relevante para la oferta académica de nuestro departamento. Entonces no entendí bien los motivos de esa renuncia, aunque con el tiempo, al ir conociendo otras facetas de la actividad de Julio, he llegado a comprender mejor su decisión, y a apreciar la sabiduría de quien da un paso al lado para centrarse en otros quehaceres.

Además de su trayectoria docente en la Escuela de Caminos de la UPM, Julio impartió también docencia en otros centros, destacando su labor entre 1968 y 1975 como profesor encargado de cátedra en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de Santander de la asignatura Cálculo de Estructuras, donde colaboraba con Avelino Samartín y para lo que viajaba entre uno y dos días por semana. Asimismo dio también algunas asignaturas en el Curso de Estudios Mayores de la Construcción (CEMCO) para el Instituto Eduardo Torroja del CSIC desde 1963 y hasta 2004.

Creo interesante comentar el trabajo de investigación y desarrollo realizado de forma conjunta entre nuestro grupo de investigación en la Escuela y Julio para los conceptos estructurales de grandes telescopios, cuyos requisitos son muy distintos de las estructuras tradicionales de la ingeniería civil. En 1996 nos surgió la oportunidad de participar en el proyecto de desarrollo del Gran Telescopio de Canarias, impulsado por el Instituto de Astrofísica de Canarias. Le propuse a Julio nuestra colaboración para el diseño conceptual de la estructura del telescopio en sí y de su montura, con muy rigurosos requisitos estáticos y dinámicos para conseguir la resolución de las imágenes en una longitud de onda visible e infrarroja del orden de 1,0 μm. Este telescopio, con un diámetro equivalente del espejo primario de más de 10 m de diámetro, constituye en sí una importante estructura. Estudiamos diversas alternativas para la estructura del tubo, comprobando el efecto Serrurier de paralelismo en la deformación de los espejos y los límites de los espectros de las vibraciones (véanse imágenes inferiores en ambas páginas). Yo conocía el interés de Julio por la astrofísica, pero no podía imaginar el entusiasmo con el que acogió la propuesta. A raíz de ello establecimos una fructífera colaboración, en la que él aportó los criterios de eficiencia estructural y nuestro grupo de investigación, los modelos computacionales para la dinámica estructural (Martínez Calzón et al., 2000).

Como resumen, Julio Martínez Calzón realizó en la Escuela innovaciones y desarrollos cruciales para las estructuras mixtas de hormigón y acero, tanto en la faceta investigadora como en las realizaciones estructurales, principalmente en puentes. Estas innovaciones las expresó de forma magnífica en libros y publicaciones, y las transmitió en una meritoria y magnífica labor docente, que nos inspiró a varias generaciones de ingenieros, y por la que todos sus estudiantes le estaremos siempre agradecidos.

Referencias

1

Martínez Calzón, J., & Ortiz Herrera, J. (1978). Construcción Mixta. Hormigón y Acero. Editorial Rueda.

2

Martínez Calzón, J., Goicolea, J. M., Pozo Moya, C.,García Orden, J. C., & Ladrón de Guevara Méndez, G. (2000). Diseño conceptual de la estructura del Gran Telescopio de Canarias, de 10 m de diámetro, para el observatorio del Roque de los Muchachos. Revista de Obras Públicas, 3395(4), 22–31.

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