[pms-logout text="Bienvenido, {{meta_user_name}}" link_text="Salir"]
[pms-logout text="Bienvenido, {{meta_user_name}}" link_text="Salir"]

La Clave | 3633

El ferrocarril de La Fuente de San Esteban a Barca d’Alva

Patrimonio de la obra pública, territorio y paisaje *

José Luis Lalana Soto

Geógrafo, doctor en Urbanismo, experto en patrimonio industrial y en patrimonio mundial.

Investigador del Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid.

Luis Santos y Ganges

Geógrafo, doctor en Urbanismo, doctor en Historia y experto en historia ferroviaria.

Director del Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid.

La línea de La Fuente de San Esteban a Barca d’Alva y la Linha do Douro conforman una obra pública transnacional de gran valor patrimonial, tanto por lo que se refiere al proceso histórico de su gestación como al esfuerzo técnico que supuso superar las arribes del Águeda, entre la estación portuguesa de Barca d’Alva y la española de La Fregeneda. Pero además del valor intrínseco, hay que considerar también su valor instrumental, ya que, como infraestructura territorial que es, constituye el soporte más apropiado para estructurar los diversos espacios patrimoniales de La Raya.

Palabras clave: Patrimonio ferroviario, río Duero-Douro, patrimonio mundial, cooperación transfronteriza, recurso turístico, patrimonio de la obra pública, La Raya.

The line from La Fuente de San Esteban to Barca d’Alva and the Linha do Douro is a transnational public work of great heritage value, both in terms of the historical process of its gestation and the technical effort involved in overcoming the slopes of the Águeda river, between the Portuguese station of Barca d’Alva and the Spanish station of La Fregeneda. Apart from its intrinsic value, however, we must also consider its instrumental value since, as a territorial infrastructure, it is the most appropriate support for structuring the different heritage areas of La Raya.

Keywords: Railway heritage, Duero-Douro river, world heritage, cross-border cooperation, tourist resource, public works heritage, La Raya.

Hablar de valores patrimoniales es siempre una cuestión compleja, y la perspectiva tradicional, centrada exclusivamente en el objeto desprovisto de todo contexto, es claramente insuficiente, aunque siga muy presente en el imaginario colectivo. Hay que tener presente que es precisamente el contexto, en el sentido más amplio del término, el que otorga buena parte de sus valores a un elemento, especialmente cuando nos referimos a una infraestructura de transporte, indisociable del territorio en el que se inscribe.

Los valores patrimoniales no son, por tanto, solo una cuestión del pasado, sino también del presente, y no residen exclusivamente en la propia infraestructura, por notable que esta sea, sino en otros muchos aspectos como la función que desempeña en el territorio o la percepción social.

Para realizar una aproximación a estos valores conviene, pues, distinguir los valores intrínsecos —los que se derivan de cualidades objetivas propias del elemento— de los valores instrumentales, a qué objetivos podemos aspirar mediante su preservación. Todo ello sin olvidar que la consideración patrimonial es también dinámica, en la medida en que la decisión de preservar un artefacto obsoleto del pasado es resultado de un proceso social.

Por lo que respecta a la línea férrea La Fuente de San Esteban-Barca d’Alva, la única declarada Bien de Interés Cultural en España, hay que señalar que ha llegado hasta nuestros días con todos sus túneles y obras de paso, a pesar de décadas de abandono, y que recientemente se ha comenzado a utilizar el tramo más espectacular, los 17 km de recorrido entre la estación española de La Fregeneda y la portuguesa de Barca d’Alva, como vía verde, con la particularidad de conservar la superestructura de la vía.

Los valores intrínsecos de esta línea son, fundamentalmente, de carácter histórico, técnico y estético-paisajístico. Este ferrocarril constituye la materialización de las estrategias de comunicación por tierra de Portugal con el resto de Europa y de la competencia interna entre los nodos económicos portugueses; el paso de la frontera, por las arribes del Duero y del Águeda, exigió un esfuerzo técnico de primer orden a la ingeniería de la época, y ese mismo espacio, las arribes del Águeda, es una muestra representativa del concepto de paisaje cultural, gracias a las apreciables diferencias entre las orillas portuguesa y española, con vistas en ocasiones espectaculares.

Los valores patrimoniales intrínsecos de una obra pública singular

La Linha do Douro (Ermesinde-Barca d’Alva) y la línea La Fuente de San Esteban-Barca d’Alva tuvieron por función conectar Oporto, vía Salamanca, con Medina del Campo, uno de los nudos de los Caminos de Hierro del Norte de España en el itinerario de Madrid a París. Se trataba de enlazar las redes ferroviarias de Portugal y España, de acuerdo con las cinco conexiones internacionales que en 1864 había aprobado la Comisión mixta hispano-lusa de los Ferrocarriles Internacionales, y la iniciativa y los capitales fueron portugueses.

Por el lado portugués, la Linha do Douro, que perseguía inicialmente comunicar Oporto con la región agrícola de Trás-os-Montes, llegó hasta Pinhão en 1880, y en 1883 fue aprobada la prolongación hasta la frontera española por Barca d’Alva.

Por el lado español, con un proyecto de la Société Financière de París, en 1881 se adjudicó a Henry Burnay e Companhia la concesión de una línea que, partiendo de Salamanca y bifurcando en Boadilla (pedanía de La Fuente de San Esteban), debía empalmar con las líneas férreas portuguesas de la Beira Alta y del Duero.

El Sindicato Portuense, creado para apoyar financieramente el proyecto, exigió en 1882 que las características de trazado en España no fuesen inferiores a las portuguesas, de modo que el proyecto original, firmado por el ingeniero Ángel Arribas en 1880, cuyo trazado por la Rivera de Froya se adaptaba de modo muy sinuoso al abrupto terreno y al encajamiento fluvial de las arribes durienses, debía ser reconsiderado, sirviéndose para su mejora funcional de los puentes y túneles que fuera preciso (Hortelano, 2018: 17-18).

Viaducto de Los Poyos. Fototipia: Emilio Biel & Cª, Oporto, ca. 1887.
Boca sur del túnel n.º 4 y viaducto del Poyo Rubio. Fotografía de los autores, 1994.
Líneas férreas de Salamanca a la frontera con Portugal. Dibujo de Pedro Pintado Quintana
Viaducto de El Lugar. Fotografía de los autores, 2021.
Viaducto del Poyo Valiente. Fotografía de los autores, 2021.

El proyecto fue modificado en 1884 por dos ingenieros polacos, Alberto Zaborowski y Edmundo Wessolousky, de tal manera que en el tramo de mayor dificultad (los 17 km entre La Fregeneda y Barca d’Alva), la longitud total de los túneles y puentes sumaba nada menos que 5 km. Pero no se trataba solo de un asunto de desnivel, sino también de la aspereza de las formas del relieve, salvando el intenso encajamiento de la red hidrográfica del Duero y sus tributarios, sobre unos materiales precámbricos y cámbricos del complejo esquisto-grauváquico del zócalo ibérico (rocas metasedimentarias con algunos filones cuarcíticos). Ya en la época se señaló el gran reto que suponía salvar las arribes y la conveniencia de evitar la tajadura subvertical y rectilínea del Duero y optar por el encajamiento del río Águeda (Guimaraes, 1888: 333).

En 1885 fue constituida la Compañía del ferrocarril de Salamanca a la frontera de Portugal, que unió a Henry Burnay, representante de la Société Financière y al banquero Ricardo Pinto da Costa Fernandes Reis, presidente de la Associação Comercial do Porto y nombrado primer conde de Lumbrales por Alfonso XIII, y el vigoroso empeño de la burguesía portuense para conectar con París se materializó finalmente en diciembre de 1887, un año y medio después de la puesta en servicio de la conexión entre Salamanca y Lisboa por Fuentes de Oñoro y la Linha da Beira.

El ferrocarril La Fuente de San Esteban-Barca d’Alva funcionó durante casi un siglo, pero tuvo siempre un carácter secundario. Nunca fue electrificado y durante décadas no hubo trenes internacionales, y finalmente se cerró al tráfico en 1985 (Consejo de Ministros de 30 de septiembre de 1984), seguido poco después del tramo portugués de Pocinho a Barca d’Alva, en 1988.

El Consejo de Ministros de 20 de octubre de 1995 autorizó el levantamiento de las vías y el desmantelamiento de la línea férrea, lo que en la práctica eximía a Renfe (hoy Adif) del mantenimiento. Afortunadamente la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) por el Real Decreto 1934/2000 salvó a la línea de su desaparición.

Esta declaración incluye todo el trazado, de algo más de 77 km, desde la estación de La Fuente de San Esteban hasta la frontera con Portugal, situada en la mitad del puente internacional sobre el río Águeda, y fue declarada con categoría de monumento, toda vez que la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español no tiene prevenida la figura de vía histórica o similar. Desgraciadamente, siguiendo una práctica muy poco conveniente que tiende a repetirse, la declaración soslayó los argumentos relativos a sus valores patrimoniales.

Una vez declarada BIC, la cuestión radicaba en su mantenimiento infraestructural y en sus posibles usos, planteándose fundamentalmente dos opciones, basadas ambas en el turismo: el uso como vía verde o el establecimiento de un ferrocarril turístico.

En julio de 2004, el Consejo de Ministros aprobó el denominado “Plan del Oeste”, que impulsaba el tren turístico, y en septiembre de 2005 el Senado aprobó por unanimidad una moción que instaba a la reapertura de la línea con carácter turístico, coadyuvando con el Gobierno tanto la Diputación provincial de Salamanca como la Junta de Castilla y León. En este sentido, en 2009 realizamos a iniciativa propia un breve informe sobre el posible uso turístico mediante automotores ligeros (Santos y Lalana, 2009).

Esquema del tramo La Fregeneda-Barca d’Alva. Elaboración propia, sobre la base del Mapa Topográfico Nacional 1:25.000 (hojas 475-I, 449-III y 448B-IV).

Por otra parte, en noviembre de 2006 se había firmado un convenio de colaboración entre el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León y la Diputación de Salamanca, que optaba por el uso senderista.

Pero en la práctica pasaron los años, con la inacción de las autoridades, un mantenimiento prácticamente nulo y la línea y sus elementos cada vez en peor estado, hasta el punto de que llegamos a afirmar que este ferrocarril constituía un caso paradigmático de la protección que aboca a la ruina, al carecer de uso y no estar rehabilitado ni mantenido (Lalana y Santos, 2016).

Por entonces, la Diputación elaboró un proyecto de rehabilitación del tramo La Fregeneda-Barca d’Alva y su adaptación al uso peatonal, la llamada “ruta de los túneles y puentes”. En noviembre de 2016, Adif y la Diputación provincial firmaron un convenio de arrendamiento por 30 años para la puesta en marcha de esta peculiar vía verde, con sus vías, traviesas y balasto. En abril de 2017 la Diputación adjudicó las obras del proyecto y en marzo de 2019 sacó a concurso el servicio de gestión integral y explotación turística del hoy denominado “Camino de Hierro”, que ha sido inaugurado en abril de 2021 mediante un régimen controlado de visitas turísticas.

Además del histórico, el principal valor patrimonial es el propio trazado ferroviario. Sin contar con la estación de enlace de La Fuente de San Esteban, hay un total de ocho estaciones (todas ellas en muy mal estado de conservación), veinte túneles y once puentes, concentrados especialmente en el tramo final (entre la estación internacional de La Fregeneda y la frontera), que es el que constituye un verdadero alarde técnico y el que se ha abierto a la explotación turística.

A lo largo de 17 km, la vía salva un desnivel de 341 m con una pendiente media de 20 milésimas y un trazado en planta con 38 curvas, y allí se encuentran todos los túneles de la línea y ocho de los once puentes. Todos los puentes cuentan con tramos metálicos (de dos a cinco), aunque el del arroyo de El Lugar es mixto; las pilas son de fábrica salvo en los de El Lugar y Los Poyos, que son de celosía metálica; el puente del Poyo Valiente es un puente en curva, con tres tramos, y el último y más largo, el Puente Internacional sobre el Águeda, cuenta con una hornacina en la pila central, diseñada para facilitar su destrucción en caso de guerra. El trazado y la sucesión de túneles y viaductos de este tramo constituyen la principal materialización de los valores patrimoniales de la línea.

Los valores estéticos y paisajísticos son, además, muy notables, no solo por el papel de la obra pública en el paisaje o por la espectacularidad de las vistas de las arribes del Águeda, por el que discurre la mayor parte del trazado entre La Fregeneda y Barca d’Alva, sino también por la patente diferencia que muestran hoy la orilla portuguesa (caracterizada por un uso agrario con aterrazados, palomares y viñedos y olivares en las cotas más bajas) y la española (de uso ganadero extensivo), que conforman una muestra visible del concepto de paisaje cultural.

El paisaje apreciado desde el ferrocarril y el papel del ferrocarril en el paisaje son dos asuntos de primer nivel, pero además ambos guardan una relación estrecha con la idea de que este patrimonio ferroviario es, en potencia, un dispositivo capaz de articular la relación de otros patrimonios culturales y naturales que existen en su entorno territorial, y que no son en modo alguno menores.

Puente Internacional sobre el río Águeda.

Los valores instrumentales: posibilidades de un turismo cultural sostenible en un contexto difícil

En el entorno inmediato de la línea férrea existen también otros de espacios de valor patrimonial reconocido, tanto natural como cultural.

Por lo que se refiere al patrimonio natural, parte del trazado de la línea discurre por el ámbito de dos parques naturales en coalescencia, uno portugués y otro español, ambos encuadrados en la categoría V de la UICN (Paisajes terrestres y marinos protegidos): el Parque Natural do Douro Internacional, declarado en 1998, y el Parque Natural Arribes del Duero, declarado en 2002, los que hay que añadir la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica, declarada en 2015, que abarca un territorio muy amplio, con numerosos espacios ecológicamente valiosos.

En cuanto al patrimonio cultural, hay dos bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial:

  • La Região vinhateira do Alto Douro, inscrita en la lista el año 2001, por su carácter de paisaje cultural y como ejemplo excepcional de región vitícola tradicional europea, siguiendo el curso del Duero entre Pocinho y Mesão Frio.
  • Los Sitios de Arte Rupestre Prehistórico del Vale do Côa y Siega Verde. El Parque Arqueologico do Vale do Côa fue inscrito en la lista en 1998, y en el año 2010 se amplió con la Zona Arqueológica de arte rupestre de Siega Verde, en España, a orillas del río Águeda.

“Camino de Hierro”: una experiencia singular

Una vía verde donde no se ha levantado la vía, lo que remite permanentemente al usuario a su carácter ferroviario, y deja abierta una indudablemente compleja y costosa, pero posible, reapertura al tráfico.

Esta línea férrea puede constituir la base de un recurso de dinamización socioeconómica de primera magnitud

Además, la frontera entre Portugal y España es la más larga y antigua de la Unión Europea, y el patrimonio fortificado cuenta con numerosos bienes declarados, en base a los cuales se han establecido acciones como la ruta de las fortificaciones de frontera y toda una serie de actuaciones en los castros vetones, los castillos medievales y las fortificaciones artilleras de la edad moderna. Desde 1998, las fortalezas abaluartadas de frontera forman parte de la Lista Indicativa española para el patrimonio mundial, englobando este tipo de construcciones tanto en la frontera con Portugal como con Francia, y en la que se mencionan explícitamente los casos de Ciudad Rodrigo, San Felices de los Gallegos o el Fuerte de la Concepción.

Se trata, en suma, de un conjunto de espacios potencialmente valiosos, situados en un territorio alejado de los grandes núcleos urbanos peninsulares y sumido en un profundo declive demográfico y económico. Incluso desde una perspectiva patrimonial, al tratarse de un territorio frágil y no suponer su puesta en valor suficientes ingresos, no está garantizada su salvaguarda en un sentido amplio, es decir, su conservación y mejora.

Y en este contexto hay que considerar el papel de la línea férrea en la transformación del paisaje y del territorio, el que ha tenido en el pasado y el que puede tener en el futuro. El ferrocarril podría ejercer de catalizador de una actividad relacionada con el turismo de interior vinculado al patrimonio natural y cultural, pero la vía verde es un recurso muy limitado.

La concentración de patrimonio natural, paisajístico y cultural que mencionamos apenas está explotada turísticamente. Actualmente, el turismo es a todas luces marginal, con una oferta de escasa capacidad y funcionamiento discontinuo, y la línea férrea puede constituir la base de un recurso de dinamización socioeconómica de primera magnitud, y así lo reconoció en 2010 el Plan Regional de Ámbito Territorial del Valle del Duero de la Junta de Castilla y León (punto PPTD.III.a.6 del Plan de Patrimonio y Turismo del Duero, dentro de los Planes de Actuaciones Sectoriales).

En este sentido, un posible uso ferroviario debería comenzar por una visión transnacional, que tuviese presente también la línea portuguesa, y resolver dos cuestiones fundamentales: qué tipo de material rodante utilizar y cómo conciliar los tráficos ferroviarios y peatonal.

Entre La Fuente de San Esteban y Lumbrales, donde no hay limitaciones de perfil longitudinal, se podrían utilizar vehículos livianos sobre raíles (cuadriciclos, dresinas a pedales o motorizadas…), aunque sería necesario habilitar las estaciones intermedias para resolver las cuestiones relativas al control del tráfico y el apartado o la incorporación de los vehículos.

Por otra parte, el tramo entre Pocinho y Lumbrales es sin duda el de mayor potencial turístico, y estas dos estaciones, por su situación en la línea, el tamaño de las poblaciones y su comunicación con los elementos patrimoniales que hemos señalado, deberían ser los centros neurálgicos del conjunto de las actuaciones. Sin embargo, las exigencias de estabilidad y capacidad de tracción y frenado adecuados a la fuerte pendiente entre Barca d’Alva y La Fregeneda requerirían el uso de material rodante ferroviario ligero, preferiblemente histórico, como los antiguos automotores diésel serie 591, que circularon por esta línea en sus últimos años de servicio. En todo caso, en este tramo habría que estudiar cómo compatibilizar el tráfico ferroviario con el peatonal, teniendo presente que, dadas las características del trazado y de la plataforma, no es posible que ambos coexistan con seguridad de forma simultánea, y que el acceso al recorrido senderista debería seguir realizándose por La Fregeneda, para que tenga sentido descendente.

Sin duda, un reto enorme, pero también una gran oportunidad tanto desde el punto de vista patrimonial como territorial.

* Esta investigación se enmarca dentro de los objetivos del proyecto “Análisis y definición de estrategias para la caracterización, recuperación y puesta en valor del patrimonio de las obras públicas. Una aproximación desde la escala territorial” (PID2019-105877RA-I00).

Referencias

1

D’ABREU, Carlos. A estruturação do território ibérico da raia duriense e as vias de transporte: êxitos e fracassos. Tesis doctoral, Universidad de Salamanca, 2012.

2

DOMÍNGUEZ, Carlos. “Línea Fuente de San Esteban-Boadilla a Barca de Alba. Trece puentes metálicos en 17 kilómetros (y II)”, Via Libre n.º 244 pp. 15-19 y n.º 245, pp. 23-26. Recuperado de http://www.vialibre-ffe.com/pdf/10831_pdf_04.pdf y de http://www.vialibre-ffe.com/pdf/10831_pdf_07.pdf

3

EGIDO, Luciano G. Los túneles del paraíso. Barcelona: Tusquets, 2009.

4

GUIMARAES, A. “Ferrocarriles de Salamanca a la frontera portuguesa: Línea de Salamanca a Barca de Alba”, en Revista de Obras Públicas núm. 36. Madrid, 1888.

5

HORTELANO MÍNGUEZ, Luis Alfonso. “Patrimonio cultural de la Línea Férrea “La Fuente de San Esteban-La Fregeneda” (Salamanca)”, en Historia del Comercio y la Industria de Salamanca y provincia. Salamanca: Museo del Comercio y la Industria de Salamanca, pp. 9-32. 2018.

6

HORTELANO MÍNGUEZ, Luis Alfonso y GARCÍA-FIGUEROLA, Miguel. Una línea en el paisaje. Fotografías de Emilio Biel sobre la construcción del ferrocarril hasta Barca d’Alva. Ediciones de la Diputación de Salamanca. 2021.

7

LALANA SOTO, José Luis. “La incorporación de la vertiente territorial y paisajística a la protección del patrimonio cultural”, en VI Congreso Internacional de Ordenación del Territorio. Zaragoza: FUNDICOT, 2010.

8

LALANA SOTO, José Luis. “Los ferrocarriles y el patrimonio mundial. Del monumento al paisaje cultural”, en VI Congreso de Historia Ferroviaria. Vitoria: Fundación de los Ferrocarriles Españoles, 2012.

9

LALANA SOTO, José Luis & SANTOS Y GANGES, Luis. “El ferrocarril Boadilla-Barca d’Alva y la Linha do Douro: patrimonio industrial y elemento articulador de patrimonios culturales y naturales”, en 3.º Congreso internacional sobre patrimonio industrial – Reutilización de sitios industriales: un reto de la conservación patrimonial. Lisboa: TICCIH, 17-19 de junio de 2016.

.

10

MAMEDE, Douglas M. J. A.; VIEIRA, Guilherme Lima & SANTOS, Ana Paula Guimarães. “Trens turísticos e patrimônio cultural: como o turismo ferroviário tem resgatado, preservado e valorizado o patrimônio cultural”, Caderno Virtual de Turismo n.º 8(2), pp. 81-94. 2008.

11

OLAIZOLA ELORDI, Juan José: “Los orígenes de las comunicaciones ferroviarias hispano-portuguesas”, Revista de Historia Ferroviaria, n.º 9, pp. 5-64. Gijón: Ed. Trea, 2008.

12

PROYECTO CAMINO DE HIERRO, Memoria Valorada (1ª fase, Estación de Lumbrales-Puente Internacional). Propuesta de rehabilitación y aprovechamiento turístico de la línea férrea de La Fuente de San Esteban a Barca d’Alva.

13

RENFE – VÍA Y OBRAS. Línea de Fuente San Esteban a Barca d’Alba. Fichas y esquemas de las obras metálicas de la 39ª Sección de Vía y Obras de la 1ª Zona de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles. 15 pp. Sin fecha.

.

14

RIVAS CALVO, Emilio y D’ABREU, Carlos. “El puente internacional de Barca d’Alva – La Fregeneda en el contexto de la construcción de la Línea de Douro/Duero hasta Salamanca”, en II Congresso de Arqueologia de Trás-os-Montes, Alto Douro e Beira Interior, Vila Nova de Foz Côa, Maio de 2005. Recuperado de https://ocomboio.net/PDF/037_2007.pdf

15

SANTOS Y GANGES, Luis & LALANA SOTO, José Luis. Informe inicial sobre las oportunidades de desarrollo turístico y posibilidades de aprovechamiento de la línea férrea de Boadilla-La Fuente de San Esteban a La Fregeneda y Barca d’Alva y Pocinho. Valladolid: Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid, 8 pp. 2009.

16

SENADO DE ESPAÑA VII LEGISLATURA. Moción aprobada en la Comisión de Industria, Comercio y Turismo del Senado, presentada por el Grupo Parlamentario Popular, relativa a impulsar el tren turístico entre La Fregeneda y Barca d’Alva. Madrid: Boletín del Senado, 7 de octubre de 2005.

17

TOD@VÍA, Asociación de Frontera por una vía sostenible. https://www.facebook.com/todaviasociacion/

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.