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Monográfico | La Rioja / Logroño

El proyecto de integración ferroviaria de Logroño

Una nueva visión para la vida urbana

María Cruz Gutiérrez Contreras

Arquitecta. Directora Técnica de la sociedad pública Logroño Integración del Ferrocarril 2002, S. A.

Cúpula de unión de la Estación Intermodal, 2020. ©Jesús Rocandio.

Aunque en España ya se habían llevado a cabo actuaciones de integración ferroviaria urbana —el Pasillo Verde en Madrid (1989-1994) y las acometidas por Bilbao Ría 2000, como Amézola (iniciada en 1994) y Abandoibarra (1996)—, la de Logroño se sitúa entre las iniciadas en la primera década del siglo XXI, con un formato que intentó sistematizar la gestión de este tipo de actuaciones en varias ciudades.

Promovidas por el entonces Ministerio de Fomento, entre los años 2002 y 2010 se crearon en España trece sociedades de integración ferroviaria (SIF) de gestión completamente pública. Los convenios iniciales contemplaban la creación de una sociedad mercantil en cada ciudad que se encargaría de gestionar el desarrollo urbanístico y ejecutar las obras de infraestructura y de urbanización de los terrenos liberados en los distintos ámbitos de actuación. De esta manera se constituyeron las SIF, que distribuían la participación en su capital al 50% entre la Administración General del Estado y las Administraciones autonómica (25%) y local (25%). Este modelo pretendía, por un lado, coordinar a todas las partes con intereses en el proyecto y, por otro, generar, al margen de las aportaciones que de acuerdo con cada convenio pudiesen efectuar las distintas administraciones, recursos suficientes para la financiación de los proyectos mediante la puesta en mercado de los aprovechamientos urbanísticos derivados de suelos liberados de uso ferroviario.

Tras más de veinte de años de actividad, el grado de ejecución de los convenios en las trece ciudades que los suscribieron ha resultado desigual. En el caso de Logroño alcanza el 56,84%, uno de los más altos solo tras la actuación de Zaragoza(1). Este porcentaje se incrementa en el caso de Logroño hasta el 92% si consideramos el grado de cumplimiento con relación a las obras financiadas. Veamos cuál ha sido el desarrollo de la actuación logroñesa.

Una visión urbana transformadora

El primer trazado ferroviario que llegó a la ciudad de Logroño fue inaugurado en 1863 coincidiendo con el derribo de las murallas, y formaba parte de la línea Tudela-Bilbao. Fruto del impulso modernizador de la época, liderado entre otros por el riojano Práxedes Mateo Sagasta, esta línea fuertemente apoyada por la Diputación Provincial logroñesa y también por el Ayuntamiento de Logroño supuso la incorporación de La Rioja a una red de transporte que facilitó el comercio con Bilbao, principal destinatario de la producción local.

Sin embargo, en pocos años la línea férrea se convirtió en un problema, ya que dificultaba la conexión de la ciudad antigua con los nuevos ensanches que se desarrollaban al otro lado de las vías. El crecimiento de la ciudad, asociado a la ventaja que supuso contar con una infraestructura tan potente como el ferrocarril, requirió una solución drástica para eliminar la barrera física que suponían las vías del tren para llevar a cabo el Plan de Extensión de Logroño, cuyo concurso municipal fue fallado en agosto de 1935(2). Tras el parón que supuso la Guerra Civil, en 1944 se adopta ya la solución del nuevo trazado ferroviario. Descartadas otras opciones como el desplazamiento del trazado al otro lado del Ebro, la solución pasa por el traslado de las vías al sur de la ciudad. En 1958 se aprueba el Plan General de Ordenación en el que se recogen las alineaciones de las nuevas calles en el entorno de la nueva estación de tren.

Pero este trazado, proyectado a 700 metros al sur del primero e inaugurado el 9 de noviembre de 1958, pronto volvería a ser un problema para el crecimiento de la ciudad, cuya población prácticamente se duplica entre los años 1960 (61 292 habitantes) y 1980 (110 980 habitantes)(3).

También la necesidad de suelo industrial generada en aquellos años lleva a la Gerencia Nacional de Urbanización a desarrollar el polígono industrial de Cascajos, cuyo plan parcial fue aprobado en 1963. El polígono fue un éxito y en pocos años se consolidó con la implantación de numerosas actividades industriales, como la de las bodegas Campo Viejo.

Parque Felipe VI, 2012. ©José Hevia.

Sin embargo, la estación y las vías del tren representaban una barrera física para la conectividad norte-sur de la ciudad y el desarrollo del nuevo barrio residencial de Cascajos, proyectado en los 80 sobre los terrenos del antiguo polígono industrial, volvía a poner de manifiesto que el problema solo había sido pospuesto.

En la memoria del Plan General Municipal de Logroño de 1985 se expresa claramente(4): «La (estación) de ferrocarril tiene un efecto negativo al ser todo el sistema ferroviario una barrera a la continuidad de la ciudad y generar molestias (ruidos) a las viviendas próximas. Atrae, sin embargo, a determinadas industrias».

Es en 1992 cuando se incorpora al Plan General la delimitación la actuación de remplazo de la infraestructura ferroviaria, mediante la figura del Plan Especial n.º 3 Ferrocarril. Los objetivos a cumplir, definidos en el artículo 3.8.4 del Plan General Municipal, son los siguientes:

  • Recuperar la continuidad del tejido urbano afectado por la existencia de la vía férrea.
  • Asegurar la conexión entre la nueva estación intermodal y la ciudad desde el punto de vista peatonal, rodado y del transporte público, conformando una nueva centralidad para la ciudad, asegurando que el nuevo sistema viario y de transportes fortalezca la definición de la estrategia planteada.
  • Aprovechar la capacidad del suelo vacante como elemento continuo. Generar una estructura urbana que contemple una posible ampliación de la ciudad hacia el sur en el futuro y a lo largo de las áreas en el entorno de la actuación.
  • Establecer zonas libres, aparcamientos y otras dotaciones en función de la demanda de su entorno inmediato.
  • Mejorar los espacios de circulación peatonal y ciclista.
  • Implantar asentamientos residenciales en la plataforma, en la medida en que lo exija la continuidad del tejido urbano.
  • Maximizar los espacios edificables de calidad dentro del ámbito de los trabajos.
  • Crear un pasillo verde sobre la traza del ferrocarril, desde la prolongación del 4.º puente y la calle Portillejo hasta las riberas del Iregua. Articular espacios públicos existentes a través del pasillo verde propuesto.

La operativa de la sociedad se inicia con la convocatoria de un concurso internacional, licitado en enero de 2004, para la redacción del Plan Especial n.º 3 Ferrocarril. El diseño ganador, del equipo español Ábalos&Herreros, fue elegido en gran medida por la conectividad urbana que potencia los ejes tradicionales este-oeste, como la continuidad de la avenida de Lobete con la calle Huesca y la novedosa conexión de la actual calle Miguel Delibes con la calle Duques de Nájera.

También el proyecto ferroviario es licitado en la misma fecha y es la UTE formada por las ingenierías INECO y SENER la adjudicataria de los trabajos de redacción del Proyecto de Construcción de la Integración del Ferrocarril en la ciudad de Logroño.

Parque Felipe VI, 2012.©José Hevia
Estanque del Parque Felipe VI, 2020. ©Jesús Rocandio.
Foto aérea tras la finalización de las obras de la Estación de tren, 2013. ©Sacyr.

Ambos documentos definen la imagen final de la actuación y conforman la base de toda la obra ejecutada. Se redactan entre los años 2005 y 2009, en paralelo y coordinados en sucesivas «rondas» iterativas de chequeo técnico, necesarias para afinar el diseño y acomodarlo finalmente tanto a los estrictos requerimientos ferroviarios como a la ambiciosa aspiración urbana. El proyecto de ingeniería quedó dividido en tres tramos por razones tanto técnicas como económicas.

El proceso de diseño finaliza en 2009 con la aprobación definitiva del Plan Especial n.º 3 Ferrocarril y la del Proyecto de Construcción de la Integración del Ferrocarril Fase 1 también aprobado en 2009.

Los proyectos constructivos definitivos de los tramos 2 y 3, cuya financiación no se incluyó en esta primera etapa ejecutiva, quedaron pendientes redacción.

La posición de las estaciones de tren y autobuses a ambos lados de la prolongación de Avenida de Colón, junto con la cúpula urbana que las une, conforman el foco de un diseño orientado al transporte. Los edificios residenciales se ordenan con distintas tipologías, en función de la trama de borde con la que limitan, en torno al nuevo parque que emerge sobre el túnel ferroviario y a la nueva estación intermodal que ocupa una posición central.

El núcleo del proyecto: una trilogía de cambios

Las obras ferroviarias y urbanas más significativos que LIF 2002 ha llevado a cabo en estas dos décadas han sido las siguientes:

El soterramiento y la nueva estación de tren

Las obras de construcción comenzaron en 2010 adjudicadas a la empresa Sacyr por importe de 134 M€. Las obras afectaron a un tramo de 2,8 kilómetros de la línea de ferrocarril Bilbao-Zaragoza, en el tramo entre Miranda de Ebro y Castejón de Ebro a su paso por Logroño. Incluyó el soterramiento 1,4 kilómetros de longitud de trazado ferroviario. El túnel de soterramiento de la infraestructura, entre la calle Vara de Rey y las inmediaciones de la calle Baltasar Gracián y situado a 6,5 metros de profundidad, se ejecutó por el sistema de excavación entre pantallas y losa superior.

Vestíbulo de la Estación de Tren antes (2011) y después (2012). ©José Hevia.

En total fueron extraídos 500 000 m3 de tierras, que se destinaron a la restauración de antiguas canteras situadas en el entorno próximo. Las calles conectadas tras el soterramiento de la vía fueron:

  • Juan Boscán y José María Lope Toledo,
  • Pedregales y Eliseo Pinedo, y
  • Gustavo Adolfo Béquer y Avenida de Colón.

También en esta fase se construyó el edificio de la nueva estación ferroviaria de Logroño, con dos andenes de 400 metros lineales y cinco vías, una de ellas pasante de mercancías, y un aparcamiento subterráneo para 300 vehículos.

Esta actuación culminó con la puesta en servicio de la nueva estación de tren en diciembre de 2011.

La nueva estación de autobuses

Tras un acuerdo con el Ayuntamiento de Logroño —ya que no estaba prevista en el convenio original—, la construcción de La Nueva Estación de Autobuses comenzó en enero de 2017 con un importe de adjudicación de 13,5 M€.

La nueva estación consta de 22 dársenas en servicio y 9 en espera. La obra incluyó la construcción de la cúpula urbana de 50 metros de diámetro que une las dos estaciones. Esta cúpula completa el conjunto intermodal de transporte que facilita traslados de los viajeros que usan ambos medios. El diseño del conjunto intermodal formado por las estaciones de tren y autobuses y la cúpula de unión es obra del equipo de arquitectos Ábalos+Sentkievicz. La nueva estación entró en servicio en octubre de 2023.

La estación y las vías del tren representaban una barrera física para la conectividad norte-sur de la ciudad

El parque Felipe VI

Este espacio verde de 75 000 m2 se extiende a lo largo de la cubierta de los andenes del ferrocarril, las dos estaciones y la cúpula que las conecta. El parque, diseñado como una colina artificial, es obra de la paisajista Teresa Galí junto a los ya citados Ábalos+Sentkievicz.

Una de las características novedosas del parque es el sistema de reciclaje de aguas de escorrentía superficial. Una vez filtrada y canalizada, el agua se almacena en tres grandes aljibes subterráneos y se reutiliza posteriormente para el riego del parque. Este diseño, junto con el uso de material filtrante de los caminos, convierte el parque en una esponja urbana, lo que ayuda a mitigar el efecto de isla de calor.

El uso de especies con pocos requerimientos hídricos, como las gramíneas, limita el consumo de agua.

La obra se realizó en dos etapas, la primera entre 2011 y 2013 (sobre los andenes y la estación de tren), y la segunda sobre la estación de autobuses, que incluyó la construcción de la cúpula de unión entre los años 2017 a 2021.

El importe de las obras de urbanización, tanto del parque como de los nuevos viales asciende a 19,7 M€.

La fase final: construyendo un futuro sostenible

En los terrenos en gran parte regenerados comenzará en breve la construcción del nuevo desarrollo residencial establecido en el Plan Especial n.º 3 Ferrocarril.

La planificación de esta zona residencial garantiza la continuidad espacial entre el área que antes ocupaban las vías del tren y el resto de la ciudad.

Las doce parcelas residenciales, con una edificabilidad 131.960 m2t, darán cabida a 1.300 viviendas. Queda pendiente fijar el porcentaje de vivienda asequible, actual tema de debate debido a la urgente necesidad de llevar a cabo promociones de vivienda pública.

Nueva Estación de Autobuses, 2020. ©Jesús Rocandio.

Conclusión: un legado para Logroño

El Proyecto de Integración Ferroviaria de Logroño ha recibido diversos reconocimientos, como el Premio Asprima 2023 al mejor Proyecto de Regeneración Urbana, y la selección como finalista en los premios Advanced Rehabitech Awards 2024 (en la categoría Mejor Transformación Ambiental Urbana) y MIPIM Awards 2025 (Best Urban Regeneration Project).

El proyecto de integración de Logroño fue también uno de los primeros en obtener el sello de calidad ambiental Breeam Urbanismo, acreditado en 2022 con una alta puntuación.

Además, los proyectos arquitectónicos y paisajísticos de la estación de tren y el parque Felipe VI fueron nominados y finalistas, respectivamente, en los premios Mies Van der Rohe en las ediciones 2013 y 2015.

El proyecto, con más del 90% ya completado, ha integrado la línea ferroviaria y, en su lugar, ha creado un nuevo espacio para la convivencia y la biodiversidad en el centro de la ciudad.

Este será el punto de partida de los nuevos proyectos que serán necesarios para adaptar los espacios ferroviarios y urbanos de la ciudad de Logroño a los cambiantes e inesperados requerimientos del futuro.

Referencias

1

Anexo al informe de fiscalización de la actividad de las sociedades públicas de integración del ferrocarril participadas por ADIF-Alta Velocidad, a 31 de diciembre de 2016, Madrid, Tribunal de cuentas, p. 29. En: www.tcu.es/repositorio/21a00455-60f3-4c70-83f5-5ba0bd45a496/I1311.pdf

2

Santos y Ganges, L. (2007). Urbanismo y ferrocarril. La construcción del espacio ferroviario en las ciudades medias españolas. Madrid. Fundación de los ferrocarriles españoles, p. 301

3

Alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842, Madrid, Instituto Nacional de Estadística. En https://www.ine.es/dyngs/INEbase/categoria.htm?c=Estadistica_P&cid=1254734710990

4

Memoria del Plan General Municipal de Logroño, 1985, Logroño, Ayuntamiento de Logroño. En https://logrono.es/documents/d/guest/memoriapgou-1985

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