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Túneles y obras subterráneas

Reflexiones sobre la instalación de los piezómetros de control a nivel del túnel antes de su excavación

La ingeniería colombiana en el ámbito de la construcción de obras subterráneas se encuentra en constante progreso. Por ello se analiza y reflexiona la metodología de las entidades encargadas de auditar las actividades de los proyectos para excavaciones subterráneas; para este caso específico, desde la etapa de prefactibilidad, se solicita la instalación de piezómetros de control sobre la planta e interceptados al mismo nivel del túnel. Los efectos de esta práctica evidencian problemas en la etapa de excavación dado que la perforación funciona como drenaje de aguas subterráneas al túnel, como el caso: el túnel La Sorda en Santander, Colombia.

Palabras clave: Ingeniería colombiana, obras subterráneas, metodología, piezómetros, drenaje.

Colombian engineering in the field of underground construction is in constant progress. For this reason, the methodology of the entities in charge of auditing the activities of the projects for underground excavations is analyzed and reflected, for this specific case from the prefeasibility stage, the installation of control piezometers on the plant and intercepted at the same level of the tunnel is requested. The effects of this practice show problems in the excavation stage since the drilling works as a drainage of groundwater to the tunnel, as in the case: La Sorda Tunnel in Santander, Colombia.

Keywords: Colombian engineering, underground construction, methodology, piezometers, drainage.

Antonio José Rodríguez Jaramillo

Asesor de túneles. Geotúneles SAS.

© Rafael Vargas

Los proyectos de túneles y obras subterráneas en Colombia están planteando requerimientos de diseño y construcción cada vez más complejos dado que las exigencias actuales de las entidades ambientales tienen como objetivo minimizar y/o controlar las posibles afectaciones de este tipo de infraestructura sobre el medioambiente y, en especial, sobre los sistemas hidrológicos e hidrogeológicos.

En algunos casos los túneles pueden presentar consecuencias en los sistemas hídricos superficiales y subterráneos. Específicamente, en las variaciones de los niveles freáticos, la dirección y la pérdida del flujo subterráneo durante la construcción. Por esta razón, se realizan estudios geológicos e hidrogeológicos desde la etapa de diseño y, a su vez, se hacen parte de los DAA, EIA y PMA. Todo ello supervisado por las entidades encargadas de la preservación y protección de los recursos —entre las cuales se encuentran la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales-ANLA, las Corporaciones Autónomas Regionales y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible-MADS—, que tienen el propósito de seleccionar la alternativa de trazado del túnel en aras de generar el menor impacto ambiental posible, y así avalar, o no, la respectiva licencia ambiental.

Durante la construcción, los túneles actúan como sistemas drenantes. En algunos casos, de forma temporal dentro de los macizos que atraviesan. De esta forma, la presencia del agua subterránea también puede disminuir la resistencia mecánica, la estabilidad del macizo rocoso y la degradación del terreno en la zona descomprimida. Por otro lado, las fallas geológicas y los contactos litológicos, al ser planos de debilidad del terreno, se convierten en importantes estructuras hidrogeológicas ya que, en el caso de ser permeables, permiten el paso del agua subterránea proveniente de otras unidades que se estén afectando, recibiendo el túnel estos flujos subterráneos. Todo lo anterior se traduce en mayor tiempo en la planeación así como mayor costo de construcción. Por eso, se deben realizar procedimientos adecuados para su atenuación dentro de los estudios. En los diseños se deben contemplar procedimientos de inyección de impermeabilización para el control de las aguas subterráneas con potencial de erosión (arrastre) que eviten descargas aceleradas al interior del túnel. Sin embargo, esto no significa que toda infiltración sea una dificultad, por lo que se debe evaluar adecuadamente.

Las características hidráulicas de las unidades geológicas atravesadas por los túneles se fundamentan en el conocimiento de sus principales parámetros hidráulicos. Dentro de lo posible, permiten conocer el coeficiente de almacenamiento, dirección y velocidad del flujo en el medio (permeabilidad). Esto se determina mediante el análisis de la recopilación de información hidrogeológica existente o a través de la ejecución de pruebas hidráulicas en captaciones artificiales en esas unidades. Cuando las captaciones no existen, se deben construir. Generalmente se aprovechan las perforaciones de exploración para la ingeniería geotécnica, las cuales posteriormente se convierten en piezómetros revestidos con filtros de tubería de PVC perforada y de poco diámetro. En ese sentido, esta es una práctica cuestionada, pues una perforación geotécnica a nivel e interceptada con el trazado del túnel implica un acceso directo de agua a presión durante la excavación junto al deterioro de los estratos drenados por la perforación, además de los sobrecostos de estos tratamientos imprevistos.

Los proyectos de túneles y obras subterráneas en Colombia están planteando requerimientos de diseño y construcción cada vez más complejos

Instalación piezómetros a nivel del túnel antes de su excavación

El objetivo principal del piezómetro es determinar la presión de agua en el terreno o el nivel de agua subterránea en las perforaciones. Además, se miden las variaciones de la superficie freática y se registra el nivel piezométrico en puntos concretos. Normalmente los estudios de las excavaciones subterráneas se realizan años antes de iniciar su construcción; luego se ejecutan perforaciones específicas para instalar los piezómetros. En la mayoría de las ocasiones las perforaciones de exploración ejecutadas para los diseños se acondicionan como piezómetros. De este modo, es práctica común alcanzar con estas perforaciones longitudes a nivel del túnel, pues profesionales y entes exigen que sea, como mínimo, al nivel de la solera.

Los estudios previos y los registros históricos sirven para calibrar los modelos hidrogeológicos, así como para monitorear los manantiales para comprender su interacción con el ciclo hídrico y el entorno geológico. En los informes se advierte cuáles son los sectores en los que existen manantiales frágiles o que se secan en temporadas de verano. Posteriormente, se deciden acciones durante la programación y construcción del túnel, evitando afectar a las poblaciones que se abastecen de las aguas subterráneas. Esto puede tener como consecuencia discusiones interminables y, en algunos casos, el rechazo de la otorgación de licencias ambientales o la suspensión de las obras.

En ese sentido, en las perforaciones de exploración (geotécnica), si no se sellan con inyección y luego se continúa con las perforaciones acondicionadas como piezómetros, se puede producir un flujo de agua hacia abajo; independientemente de que la permeabilidad del acuitardo sea muy baja, el gradiente hidráulico obliga al agua a circular y además esta condición se puede mantener indefinidamente debido al alto almacenamiento de agua del acuífero superior, realizando el efecto de dren hacia el túnel. Para entender la magnitud, se sabe que hay piezómetros de grandes profundidades que generan presiones de 10 a 30 bares o más. Luego, ese flujo de agua hacia abajo equivaldría a realizar una inyección de agua a presión, originando cambios degradantes importantes e indeseables en los materiales por excavar.

Caso real

Con base en casos reales, se busca contribuir con la reflexión sobre la oportunidad, necesidad y conveniencia de instalar piezómetros a profundidades a nivel de las excavaciones subterráneas, así como presentar los efectos colaterales sobre ellas a fin de representar un valor agregado a la optimización de los procedimientos de excavación y mitigación de problemas conforme a la ingeniería, la lógica y las buenas prácticas.

Concesión Ruta del Cacao-BBY-TúnelLa Sorda

La Concesión Ruta del Cacao, dentro de las obras de construcción de la Concesión Vial BBY Bucaramanga–Barrancabermeja –Yondó, realizaba la construcción de los túneles de La Paz y La Sorda, con sus respectivas galerías de rescate paralelas de una longitud de 3126 my 2127 m respectivamente y operación bidireccional.

Con el propósito de llevar a cabo un control de los niveles piezométricos durante la excavación del túnel La Sorda, se realizaron, durante la época de estudios y diseños, tres sondeos a nivel del túnel denominados UF7-TLS-SND4 (realizado en el año 2016), UF7-PIEZ 04A y UF7-PIEZ-04B (realizados en el año 2018) con longitudes de 135 m, 125 m y 105 m respectivamente.

Por las características morfológicas y tectónicas del área donde está emplazado el túnel La Sorda, era de esperar que las infiltraciones fueran de pequeña magnitud y/o nulas en sectores importantes del túnel, tal y como ocurrió. Eso era debido al gran porcentaje de arcillolitas en todo el túnel, que se presentaban como intercalaciones constantes de estratos delgados a medios. Se comportaban como sellos estratigráficos, sumados a los estratos de limolitas y lentes de carbón cuya porosidad primaria es muy baja. Adicionalmente, los estratos de arenisca masivos no estaban conectados, impidiendo que la arenas conservasen o transmitieran cantidades importantes de agua, pues su porosidad primaria (media) es controlada por las intercalaciones de rocas impermeables.

Tal y como se observa en el perfil estratigráfico de la derecha, los primeros 20 m corresponden a un coluvión. A partir de esa profundidad los 3 sondeos cortaron rocas de la formación Lizama (intercalaciones de arcillolita con capas de arenisca).

Cuando se excavó este sector se encontró seco; su litología correspondía a areniscas, areniscas carbonosas y areniscas grises de grano fino sobre arcillolitas carbonosas. Con el tiempo se empezaron a notar grietas, fisuras y un aumento paulatino de la humedad en el hastial derecho hacia donde estaban localizados los sondeos. Cuando llegó la época de lluvias, las fisuras aumentaron en cantidad y apertura a tal punto de fracturar el concreto lanzado. Este fenómeno se relacionó con el coluvión localizado en la parte superior, que se conecta a nivel del túnel a través de los tres sondeos; el coluvión, al aumentar su saturación, generó un incremento significativo de las infiltraciones en el túnel, pasando de humedad hasta alcanzar hasta 30 l/min, igualmente en la zona aledaña de los sondeos. Un caudal suficiente para que el macizo perdiera sus características originales y permitiera su degradación/ descompresión.

Cuando se estaba realizando la demolición del concreto lanzado agrietado y posicionado el arco, localizado aproximadamente en la abscisa Km 94+267 (arco 472), se estaba invadiendo la sección de revestimiento aproximadamente 20 cm. En este momento se desconfinó el material alterado y empezó a caer de manera incontrolable, provocando un derrumbe entre las abscisas km 94+268 y km 94+271. Un tubo PVC, correspondiente al sondeo UF7-TLS-SND04, fue el que aportó agua al macizo originando deformaciones que agrietaron el concreto lanzado en el hastial derecho y posteriormente durante la reparación de las grietas, generó la desestabilización del macizo en esta zona.

Probablemente, también se asocia con el aporte de agua el sondeo UF7-PIEZ 04A, instalado aproximadamente a 10 m del sondeo UF7-TLS-SND04, ya que entre las abscisas km 94+274 y km 94+275 se interceptó otro tubo de PVC de 2 pulgadas. Este se debió desviar unos pocos metros hacia el túnel, puesto que su localización teórica se indica en la planta. En resumen, los tres sondeos se convirtieron en líneas de conducción de agua al interior del túnel.

El derrumbe afortunadamente no presentó una sobreexcavación importante, con menos de cuatro metros, tanto en profundidad como en altura. Controlándose exitosamente por la poca capacidad de almacenamiento que permiten las rocas en este sector, la afectación fue local. En forma adecuada se procedió a localizar los sondeos en superficie e inyectarlos. El sector se recuperó y se estabilizó. Hoy en día el túnel está en operación.

Perfil del túnel La Sorda frente portal de salida. Localización de los 3 sondeos realizados Fuente: Concesión Ruta del Cacao. Túnel La Sorda-Derrumbe Km 94+268- Km 94+271. Fuente: Propia.

Este caso real confirma que los sondeos de exploración o las perforaciones realizadas para instalar piezómetros a nivel del túnel ocasionan inconvenientes. Por lo tanto, es una práctica cuestionable.

Conclusiones

La práctica de elaboración de perforaciones para los estudios previos a la construcción en las especialidades de geología, geotecnia, hidrogeología, entre otras, es importante para identificar las características del terreno y tener un acercamiento a la construcción del túnel. Sin embargo, para los diferentes proyectos, se ha observado frecuentemente que, durante la excavación, se presentan altas infiltraciones que, con el tiempo, se secan. Unas probablemente por acuíferos semiconfinados colgados de aguas que provengan de piezómetros o perforaciones ejecutadas cerca de la excavación subterránea e instalados con años de anticipación. Con la aplicación de esta práctica se están creando acuíferos colgados «artificialmente» por el aporte de agua a los macizos cercanos al túnel. Una vez interceptados por la excavación, son drenados hasta que se secan, pero no están reflejando un descenso real de los niveles freáticos, ni un impacto sobre los sistemas hídricos superficiales.

Esta problemática se debe evaluar en forma retrospectiva si algunos de los casos de problemas geotécnicos durante la excavación en los proyectos pudieron ser generados por la instalación previa de piezómetros en las cercanías de la excavación subterránea, o por la realización de perforaciones de exploración abandonadas ya que se puede alimentar durante mucho tiempo de agua a alta presión procedente de otros niveles los acuíferos semiconfinados y formar acuíferos colgados en las rocas fracturadas o falladas a nivel del túnel.

Los casos reales —no solo el proyecto BBY, sino el túnel de Mulatos, el túnel Guillermo Gaviria Echeverri y el túnel 15-16 (proyecto del Toyo), etc.— en los que se presentaron problemas con perforaciones realizadas previamente definen que es un error localizar los piezómetros a una profundidad cercana o que intercepte el túnel. Este es el riesgo que no se debe correr, aun alcanzando el nivel de la rasante. De acuerdo con lo descrito en estas reflexiones se hace imperativo estudiar y analizar sin prejuicios para que estas situaciones no se vuelvan a presentar y evitar una práctica que es completamente innecesaria e inadecuada.

Es un error localizar los piezómetros a una profundidad cercana o que intercepte el túnel

De esta forma, las perforaciones que ya han cumplido su cometido de investigación se deben clausurar inyectándolas para que no queden funcionando como potenciales perforaciones de inyección de agua sobre acuíferos semiconfinados, sobre rocas falladas o de fácil alteración; y si algunas se van a implementar como piezómetros, dependiendo de su profundidad y localización respecto al túnel, se deben inyectar hasta una longitud que quede por fuera de la línea teórica del túnel, en todas sus direcciones hasta 30-40 m. O sea, inyectar los últimos metros de perforación.

Es buena práctica revestir los túneles instalando la membrana impermeable de PVC y revestirlo en concreto convencional, permitiendo en ocasiones que se recupere el nivel freático. Cuanto más rápido se construya, más favorable será ambientalmente; esta buena práctica se ha realizado en varios proyectos con resultados satisfactorios. Un ejemplo práctico es el túnel de La Línea, donde después de construido el revestimiento, la Quebrada La Gata recuperó su caudal original. Adicionalmente, el túnel en la cota de entrega contribuye con un caudal ecológico firme adicional de 50 l/s, que contribuyen al acueducto del municipio de Calarcá.

Estas experiencias adquiridas buscan invitar a seguir reflexionando con objeto de la deliberación sobre la ingeniería de túneles, así como informar a los profesionales que realizan los estudios hidrogeológicos y afines para que estas razones lleguen a las entidades reguladoras del medioambiente, y se entienda que las perforaciones se pueden llegar a hacer en cercanías a la excavación del túnel y no propiamente interceptando la sección del túnel. De este modo es posible evitar sobrecostos en inyecciones, problemas durante la excavación, variaciones del recurso hídrico superficial y denegaciones de la licencia ambiental.

Referencias

1

Rodríguez A. J. 2017. Reflexiones sobre la preinyección y posinyección para túneles y su entorno ambiental en Colombia.

2

Menendez R., Díaz L. 2020. Informe derrabe en operación de restauración de cerchas de Túnel Sorda Salida, entre las SC36 y SC37 sobre hastial derecho pk 94+253,30-94+279.

3

Sánchez F. J. Conceptos Fundamentales de Hidrogeología-Clasificación de las formaciones geológicas según su comportamiento hidrogeo-lógico. Dpto. Geología-Universidad de Sala-manca (España).

4

Oteo C. 2016. El agua y los túneles.

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