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La Clave | Monográfico Vigo
Vialia Estación de Vigo, motor de regeneración urbana
Mucho más que una nueva estación de ferrocarril para Vigo
Ignacio Sanz Junoy
Director de Estaciones de Viajeros de Adif
El ferrocarril transforma ciudades. No se trata de una frase hecha ni de una constatación de otro siglo, sino de una realidad plenamente vigente, subrayada además en este 2021, Año Europeo del Ferrocarril. En este marco fue inaugurado el pasado mes de septiembre Vialia Estación de Vigo. Desde luego, no se trata de una simple estación de tren, ni siquiera de la suma de estación más centro comercial. En este proyecto, el ferrocarril ejerce como motor de regeneración urbana en la localidad más poblada de Galicia. En palabras de la anterior presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, el proyecto constituye “un hito” para la compañía, pues reúne “todos los parámetros de diseño y tecnología para concebir un espacio de ciudad y de movilidad muy difícil en una estación ferroviaria, con una visión transformadora”. Estamos convencidos de que va a ser un referente, no solo a nivel nacional. La operación ha permitido reinterpretar un espacio complejo para reformar el entorno urbano deprimido de la primitiva estación y coser la ciudad, reconfigurando su movilidad y sentando un precedente de primer nivel internacional.
La actuación es de tal calado que se ha hecho acreedora del premio ASPRIMA-SIMA 2021 a la mejor iniciativa en regeneración urbana, un galardón de gran prestigio en el sector inmobiliario español. El jurado, presidido por Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de ASPRIMA, argumentó su decisión en base a tres motivos: la implicación “de los distintos niveles de la Administración pública, empresa pública y empresa privada”; que constituye “un ejemplo de movilización de recursos públicos, que, a su vez, activa inversión por parte de la iniciativa privada”; y el uso inteligente de la llegada de la Alta Velocidad a Vigo para reconvertir “un espacio degradado en un espacio público de calidad e integrado en la ciudad, a la vez que se modernizan y amplían diferentes infraestructuras y se genera una vía verde en el antiguo trazado del ferrocarril”.
“Está llamado a desempeñar un papel de absoluta centralidad, de foco de atracción de los ciudadanos de Vigo y su entorno”, declaró el director general de Negocio y Operaciones Comerciales de Adif, Jesús Campo, en una entrevista concedida a Faro de Vigo. “Este proyecto es un ejemplo de dos tipos de colaboración: la pública, entre Administraciones, y también la público-privada”.
En la edición de FITUR 2020, en un encuentro auspiciado por Adif bajo el lema “Vialia Estación de Vigo y su impacto turístico”, el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, señalaba, de forma poética, que “la estación de Vigo es una catedral del siglo XXI (…). Con la estación se ha abierto un balcón a la ciudad con vistas a la ría (…). Es un barco atracado en un talud inmenso de la ciudad en cuya quilla circulan los trenes y en el casco hay una zona de encuentro ciudadano y una zona de ámbito comercial”.
La implicación de las Administraciones
En efecto, una de las claves del proyecto reside en que se ha acometido desde una planificación que data de hace casi 20 años con la intervención de los tres niveles de la administración: la central, a través del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA), del que dependen Adif y Adif Alta Velocidad; la autonómica, mediante la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade de la Xunta de Galicia; y la local, el Concello de Vigo. Eso significa que, en todo este tiempo, dirigentes de muy diverso signo político se han puesto de acuerdo en mostrar su apoyo de forma decidida. Esto permitió planificar el acceso norte ferroviario de Vigo a raíz de la llegada de la Alta Velocidad ferroviaria a Galicia en el siglo XXI, con la construcción del Eje Atlántico. Esto abría a la ciudad la posibilidad de reformar el entorno de su primitiva estación. Vigo cuenta con los equipamientos necesarios para poder absorber la futura demanda de movilidad de alta velocidad en el corredor internacional que se extiende de Ferrol a Oporto, así como para conectar con el resto de la península.
Principales hitos de un proyecto integral de regeneración urbana para Vigo, desarrollado a partir de la transformación del ferrocarril
En Vigo no resulta sencillo alumbrar nuevos espacios. Es una ciudad constreñida por el mar a un lado y por la montaña al otro, con unas pendientes muy pronunciadas. De entrada, las Administraciones se pusieron de acuerdo en soterrar la estación de Vigo-Urzáiz (inaugurada en 1878) y construir la nueva 15 metros por debajo de la anterior, algo que ha permitido generar suelo para acometer nuevas actuaciones, entre ellas, la construcción de un centro Vialia. Esta marca, propiedad de Adif y Adif Alta Velocidad, se emplea para la explotación comercial de algunas de sus grandes estaciones ferroviarias: ocio, cultura y comercio se unen al transporte en grandes terminales de carácter funcional y atractivo. Vialia está orientada tanto al viajero ferroviario como al resto de ciudadanos de una zona. Se trata de generar, en torno a la estación, una conexión entre el servicio de transporte ferroviario y las necesidades de la ciudad en términos comerciales. Se dota a la estación de contenido, ya sea dentro de ella o generando espacios nuevos en su área de influencia. Entre las categorías comerciales presentes destacan restauración, moda, regalos, deportes y aventura, prensa, alquiler de coches, agencias de viajes, cosméticos, telefonía, perfumería…; una combinación de establecimientos conocidos a escala nacional con comercios independientes y negocios locales. Actualmente la marca Vialia se puede encontrar también en Pontevedra, Salamanca, Bilbao-Abando Indalecio Prieto, Málaga-María Zambrano y Albacete-Los Llanos.
Una nueva estación de ferrocarril
El soterramiento de la nueva estación de Vigo-Urzáiz comenzó en 2011, año en que los servicios ferroviarios fueron trasladados a una estación provisional, Vigo-Guixar.
El objetivo de esta nueva estación era la de servir de punto de conexión para la nueva configuración del Eje Atlántico, que discurre de norte a sur por el litoral atlántico gallego entre Ferrol y la frontera portuguesa a lo largo de 241 kilómetros, comunicando cinco de las siete mayores ciudades gallegas. Esta infraestructura está comunicada con la línea de Alta Velocidad Madrid-Galicia a la altura de Santiago de Compostela. La configuración de la nueva estación permitirá en el futuro la conexión por el sur con el tramo que discurre desde Vigo a la frontera portuguesa, de 22,1 km.
Para la conexión con el Eje Atlántico, en su entrada a Vigo, se ha excavado un nuevo túnel bitubo de 8 km, conocido como el túnel de A Madroa, que parte desde la localidad de Redondela y que en sus últimos tramos recorre Vigo bajo su superficie.
La nueva estación, que entró en funcionamiento el 18 de abril de 2015 al tráfico comercial, con la entrada en servicio de las relaciones de alta velocidad desde la nueva estación en el Corredor Atlántico, cuenta con seis vías y cuatro andenes de 400 metros de longitud, que con los desvíos tipo bretelle, permite operar hasta nueves servicios ferroviarios simultáneos, estando electrificada a 25 kV 50 Hz de corriente alterna.
Gracias al soterramiento de la nueva estación de Vigo-Urzáiz se generó un nuevo espacio sobre el cajón ferroviario, sobre el que se pudo desarrollar el concepto más amplio de Vialia. El proyecto fue encargado por Adif al equipo de arquitectura Morphosis, liderado por el prestigioso arquitecto estadounidense Thom Mayne, premio Pritzker 2005, que contó con la colaboración de L35 en el diseño arquitectónico y Dsq2 en la parte de ingeniería. Con este proyecto nacía Vialia Estación de Vigo.
El volumen de viajeros subidos y bajados en Urzáiz alcanzó los 815.000 en 2019. En el horizonte del año 2025 se contempla que Vigo tendrá una demanda potencial de unos 2,1 millones de viajeros al año. De ellos, la demanda de la estación de Urzáiz tendrá un potencial de 1,8 millones. Pero no solo de usuarios del tren vivirá Vialia. Se prevé que, a partir del tercer año de puesta en servicio, el centro logre atraer a cerca de 10 millones de visitantes al año.
La colaboración público-privada
Una vez determinada la configuración del proyecto, la segunda decisión fue estimular la colaboración público-privada para desarrollar el centro Vialia. Se buscó un socio privado que actuara primero como promotor y luego como explotador. Ceetrus fue el elegido para subrayar la idea de Vialia como generador de valor en la zona, no solo para la estación, sino para la ciudad, como epicentro de un proyecto de regeneración urbana.
Superficies de las distintas plantas de la nueva estación
El centro dispone de una superficie total construida superior a los 121.000 metros cuadrados, de los que 42.000 estarán destinados a uso comercial. El resto de superficies se reparten entre viales, vestíbulos, zonas comunes, espacios ferroviarios y un aparcamiento subterráneo con más de 1.350 plazas, así como otros espacios adyacentes al mismo. Desde el punto de vista comercial, supone la incorporación de 120 operadores comerciales, de los que más de un 30 % son nuevos en la ciudad, y muchos de ellos son operadores locales vinculados directamente con la propia ciudad.
A esto se le une la construcción de un edificio multiusos de Adif que ocupa una superficie de 2.185 m2.
El centro cuenta también con un espacio Adif, una zona específica con identidad propia que estará presente cada vez en más estaciones y que servirán como canal de comunicación y encuentro. Adif quiere dotarse de un contenido y una identidad propios que les permita interlocutar no solo con los viajeros, sino también con los ciudadanos. Allí el cliente puede obtener información de servicios ferroviarios, de la ciudad o de ocio, ya sea en pantallas interactivas o mediante atención personalizada, así como puntos de recarga para sus baterías.
Vialia Estación de Vigo se ha diseñado y construido sobre tres grandes pilares conceptuales. En primer lugar, bajo el principio de una movilidad para todos, alineada con la estrategia perseguida por el MITMA y que ofrece a todas las partes soluciones alternativas al vehículo privado y garantiza la movilidad de las personas con discapacidad y PMR. Esta accesibilidad universal se garantiza tanto en los espacios ferroviarios, que contarán con la autorización de AESF (Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria) como de los espacios comerciales que contarán con la certificación AIS (Accessibility Indicator System). El segundo pilar es el de la sostenibilidad, de forma que se ha construido un centro que contará con la calificación very good certificada en BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology) y que se ha centrado en la ejecución de una construcción sostenible, en la reducción de la huella de carbono y en el empleo de vegetación autóctona en el 100 % tanto en el interior como el exterior. El tercero es la seguridad, tanto en fase de diseño, en su construcción y en la posterior explotación del conjunto.
Una estación intermodal
El enorme espacio generado gracias al soterramiento permitió acometer nuevas actuaciones. En primer lugar, dar a la estación un carácter intermodal —un concepto clave en la movilidad del siglo XXI y, como tal, una prioridad estratégica para Adif— y sumar a la terminal ferroviaria otra de autobuses. Sobre una superficie de 11.000 metros cuadrados, 30 dársenas conectan el tren con el transporte público urbano, metropolitano y regional. Esta solución permite dotar a la ciudad de Vigo de las infraestructuras necesarias para garantizar el mejor servicio a los usuarios de las estaciones de ferrocarril y autobús, en particular, y al conjunto de la ciudadanía, en general.
Otro de los atractivos de la nueva plaza es el HALO, un elevador de aspecto futurista que salva el desnivel de 45 metros entre la rúa García Borbón, junto al mar, y el centro Vialia Estación de Vigo y la rúa Vía Norte. Forma parte del proyecto Vigo Vertical, con el que Concello de Vigo se ha propuesto transformar la movilidad peatonal universal de la ciudad y salvar su complicada topografía. La torre albergará dos ascensores que llevarán a los ciudadanos a una estructura semicircular dividida en dos mitades: una, abierta, se concibe como mirador panorámico de la ciudad; la otra, cerrada y protegida de las inclemencias meteorológicas. Los dos brazos de este semicírculo conectarán con la plaza superior de Vialia Estación de Vigo, en la parte central del edificio de la estación intermodal.
Sección transversal de la estación con el ferrocarril en la parte inferior
En este proyecto, el ferrocarril ejerce como motor de regeneración urbana en la localidad más poblada de Galicia
La recuperación de espacios degradados
Al preparar la documentación para optar a los premios ASPRIMA-SIMA 2021, todos los integrantes de la candidatura estuvimos de acuerdo en denominarla: “Vialia estación de Vigo, motor de regeneración urbana”. Como se apreciará, el proyecto ha dado pie a numerosas oportunidades más allá de la estación intermodal.
Se han mejorado los accesos a la ciudad desde la autopista del Atlántico (AP-9). Esta nueva configuración, con la construcción de un ramal y un túnel de salida, entre otras actuaciones, ha permitido demoler un viaducto que había sobre la calle Lepanto, muy conflictivo por su altura y las molestias que generaba a los ciudadanos.
Entre Vigo-Urzáiz y el barrio de Teis, el soterramiento de la propia vía ferroviaria ha permitido generar una vía verde sobre la que se establecen zonas ciclistas y de paseo. El Concello de Vigo tiene previsto acondicionar parte de esta antigua infraestructura mediante un gran paseo por la línea férrea de Vía Norte a Redondela, de 3,6 km. Esta zona verde contará con carril bici, zonas de descanso, miradores, juegos infantiles, aparatos biosaludables, un circuito de entrenamiento al aire libre, mesas de ping-pong… El Concello de Vigo prevé mantener la memoria ferroviaria, respetando parte de la señalización original, tramos de raíles y demás elementos, en un claro compromiso de vinculación con la historia ferroviaria de la ciudad. También prevé la instalación de alumbrado a lo largo del recorrido, reconstruyendo la catenaria.
El proyecto también contempla la regeneración paisajística de los espacios comprendidos entre la estación de autobuses, la AP-9 y el centro Vialia Estación de Vigo y la transformación de la primitiva plaza de la Estación. Allí tendrá cabida la antigua fachada de Vigo-Urzáiz, original de 1881 y declarada bien de interés cultural.
Un proceso continuo de regeneración urbana
El centro Vialia Estación de Vigo ya está aportando valor a la zona comprendida entre Príncipe, Urzaiz y Gran Vía. Gracias a ello se ha construido un nuevo bloque de edificios y el Concello de Vigo ha podido acometer la rehabilitación de dos edificios declarados bien de interés cultural en la rúa Alfonso XIII. Ceetrus, por su parte, ha invertido en un hotel situado en la propia calle Urzáiz, que ha recibido el premio de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Pontevedra (Aproin) a la mejor rehabilitación. Como se puede apreciar, se trata de una reforma urbanística de un calado enorme y singular, que va mucho más allá de construir una nueva estación de trenes. Aunque el ferrocarril, por supuesto, sea el motor, el corazón de todo.
Se trata de una reforma urbanística de un calado enorme y singular