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Editorial
El valor de la innovación y la investigación en las empresas
En el número que dedicamos anteriormente a la Investigación aplicada en la ingeniería (nº 3635), fuimos conscientes de sus limitaciones por no incluir investigaciones importantes que en estos momentos se están produciendo en la Universidad, en el ámbito de la ingeniería civil, y por no haber dado espacio a algunas lideradas por las empresas, con la colaboración de la Universidad. En esta ocasión queremos, dentro de la sección La clave, paliar parcialmente estas carencias, con la certeza de que van a publicarse más artículos sobre este tema en el futuro.
La innovación ha sido tradicionalmente un valor de la ingeniería civil, o de caminos, canales y puertos, aunque ello no sea ahora percibido por la sociedad, que cree que, con la excepción de algún puente, son obras colectivas, resultantes de una práctica, que, si bien ha ido evolucionando en el tiempo, no aporta nada nuevo en un momento determinado. La obra construida, como superación de las condiciones funcionales anteriores, es aceptada sin destacar el valor individual y colectivo que hay detrás de su construcción.
Pero la ingeniería civil no solo innova en la construcción, sino también en la gestión posterior, en la seguridad para sus usuarios, en el diseño, en la búsqueda de nuevos métodospara su cálculo y dimensionamiento, en el reciclado de sus materiales cuando la obra se muestra obsoleta, en la transformación de las empresas que la proyectan o construyen, y, como obras de naturaleza territorial, en la relaciones de conexión, de abrigo, de retención, de defensa, que existían anteriormente en el propio territorio, que no podrá ser visto o vivido en el futuro sin su presencia. Ello exige una nueva responsabilidad, que es la de proyectar y construir teniendo en cuenta la naturaleza artificial anterior.
Para innovar, las empresas que proyectan o construyen necesitan apoyarse en la Universidad o en centros de investigación y experimentación, en los que los riesgos que pueda asumir la ingeniería en la práctica sean avalados previamente por la investigación. Esta investigación les permite ser más competitivas para enfrentarse con estos riesgos, siendo reconocidas a través, por ejemplo, de certificados por cumplir las normas UNE de AENOR.
Los artículos que acompañan a La clave, dedicada a la investigación aplicada en la ingeniería, han sido coordinados,al igual que el número 3635, por Eugenio Pellicer, que noshace una introducción a su contenido, poniendo de mani-fiesto la colaboración entre las empresas y las universidades,que, como señala, muchas compañías españolas tienen interiorizado en su proceso de investigación, desarrollo e innovación, de acuerdo con el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2021-2023 (PEICTI).
Desde la Universidad, la investigación se ha convertido en el elemento central para el reconocimiento de los puestos docentes de profesorado, por lo que, de forma individual o colectiva, a través de grupos o de centros de investigación, necesita colaborar con las empresas.
El valor, por tanto, de la investigación para las empresas es el valor de su propia imagen. En sus colaboraciones con la Universidad pueden ayudar a la formación de los alumnos a través de prácticas, y a los docentes, en el reconocimiento de su trayectoria investigadora, aunque ya decíamos en el editorial del número 3635 que ello no debe entrar en contradicción con la función principal de la Universidad, al menos en las carreras técnicas, que es la formación de profesionales.
La ingeniería civil no solo innova en la construcción, sino también en la gestión posterior
En este número incluimos también, dentro de la sección Coyuntura, un artículo sobre el nuevo puente sobre el Danubio en Bratislava, que, aunque no forma parte de La Clave de la revista, es también un ejemplo de colaboración entre la empresa Ferrovial y la Universidad Politécnica de Madrid, por la definición de una instrumentación que permite controlar los movimientos del puente, con un tablero de gran anchura, durante la ejecución.
En la misma sección incluimos también un artículo de José E. Arizón sobre el desarrollo de un modelo de eva-luación de la sostenibilidad de los proyectos de infraestructuras, resultado de un acuerdo con el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, que se ha aplicado a la primera fase de una zona de regadío del Canal de Navarra.
Igualmente, al igual que en el número anterior, hemos introducido una nueva sección, que hemos llamado Actualidad empresarial, para dar a conocer proyectos singulares de obras de ingeniería que en estos momentos se están realizando en España o en otros países del mundo, de acuerdo con la dimensión internacional que hoy tiene el trabajo de los ingenieros e ingenieras de caminos, canales y puertos.
La jornada que recientemente ha celebrado el Colegio sobre los Fondos Next Generation, con una amplia participación de la Administración, para conocer su situación y promover una gestión eficaz de los mismos, forma parte de este número, que actualiza los datos de la reunión anterior de septiembre de 2022, y que recogemos en la sección Colegio, en el apartado Observatorio de la Inversión de Obra Pública que inauguramos en el número 3626, en la nueva etapa de la revista.
En la sección Universidad recogemos un artículo de Gael Sánchez Rivas sobre la enseñanza del urbanismo y la ordenación del territorio en la Escuela de A Coruña, siguiendo una tradición presente desde su fundación.
Finalmente, hemos incluido en la sección Vía Pública el artículo de la presidenta y los coordinadores del Comité Técnico de Agua, Energía y Cambio Climático del Colegio sobre los retos y oportunidades de la economía circular en la ingeniería civil, que no pudo ser recogido en el número 3640 que dedicamos a este tema.
La revista termina, como siempre, con la sección de libros, en la que hemos recogido una extensa referencia de La mítica construcción de Chicago, de Miguel Aguiló, en este esfuerzo también mítico que él mismo está haciendo cada año por estudiar una ciudad; y también una referencia más limitada de la obra de Leonardo Fernández Troyano, que acaba de publicar el Colegio, sobre los pasos históricos de los Pirineos entre la Jacetania y la Aquitania, resultado de un gran trabajo de investigación.