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Los retos de la energía | Carmen Gómez de Barreda
Consejera independiente de Red Eléctrica
“Será fundamental continuar con el desarrollo de la red de transporte eléctrico como espina dorsal del sistema”
Carmen Gómez de Barreda es una de las personas con más conocimiento del sector energético en nuestro país, en el que lleva desarrollando su carrera profesional desde hace más de tres décadas. Compatibiliza sus responsabilidades ejecutivas con sus funciones como consejera en empresas de diferentes ámbitos, entre ellas Red Eléctrica. A lo largo de su trayectoria profesional ha desempeñado cargos de diferente responsabilidad en compañías como Enagás, Repsol, Unión Fenosa o BP y también en la Comisión Nacional de la Energía (CNE) y en CORES. En esta entrevista conoceremos su visión sobre la situación del mercado energético hoy y sus proyecciones para el futuro.
José Luis Martín (Coordinador del número 3645).
La energía eólica ha llegado a un nivel espectacular de 29 000 MW de potencia instalada, con más de 22 000 aerogeneradores operativos y produciendo el 25% de la generación eléctrica, y la energía fotovoltaica no se ha quedado atrás con 18 000 MW operativos. El PNIEC considera posible implantar 105 000 MW de energías renovables para 2030. ¿Cuáles son los desafíos que habría que superar?
El mayor desafío será su integración segura en el sistema eléctrico; para ello es imprescindible que toda la nueva generación, incluyendo la generación de pequeño tamaño y la que está en régimen de autoconsumo, cumpla los requisitos técnicos suficientes.
Si se desarrolla toda la potencia eólica y solar planificada, la península ibérica tiene el potencial de convertirse en un gran suministrador de energía para Europa; no obstante, la red de interconexión con Francia operativa está limitada en la actualidad a 3000 MW. Hay varios proyectos en planificación, pero no acaban de despegar. ¿Llegarán a tiempo?
Este tipo de proyectos son complejos técnicamente, y requieren de muchos estudios y pasos previos a su construcción.
En concreto, la interconexión submarina con Francia por el golfo de Vizcaya está en la fase final de tramitación administrativa y se espera ponerla en servicio en 2028, lo que permitirá incrementar la capacidad de intercambio a 5000 MW. También se trabaja en dos nuevos proyectos adicionales en el horizonte del PNIEC que permitirán incrementar la capacidad de intercambio entre España y Francia hasta los 8000 MW.
El hidrógeno verde se está convirtiendo en uno de los grandes protagonistas de la nueva energía y se anuncian muchos proyectos en España: el corredor del Sur, Almería, Bilbao,Barcelona. ¿Cómo ve el futuro de este vector energético?
Todas las soluciones que permitan avanzar de manera firme y asequible en la descarbonización de nuestro sistema serán relevantes a futuro, y el hidrógeno podrá jugar un papel en aquellos sectores energéticos difíciles de electrificar o en los que la electrificación sea muy costosa. En sectores como el del transporte aéreo o marítimo o para algunos procesos industriales específicos, el hidrógeno seguramente será la mejor solución para su descarbonización. En Red Eléctrica trabajaremos para integrar con seguridad la producción de hidrógeno verde a través de la electrólisis consumiendo electricidad procedente de recursos renovables.
El almacenamiento es un elemento fundamental para lograr el equilibrio entre oferta y demanda cuando la producción renovable es excedentaria. ¿Cuál es su visión del estado de avance de las principales tecnologías?
Actualmente, la tecnología implantada en el sistema eléctrico es el almacenamiento en centrales de bombeo hidráulico, y su desarrollo aprovechando infraestructuras hidráulicas ya existentes en nuestro país es viable en un futuro cercano.
Las baterías están comenzando a aparecer en nuestro sistema, habiéndose incrementado significativamente las solicitudes de acceso a la red de esta tecnología. En cualquier caso, en la medida de sus capacidades técnicas y de almacenamiento, ambas tecnologías pueden colaborar en la integración de generación renovable.
El desarrollo del autoconsumo se acelerará aún más en los próximos años hasta alcanzar 19 GW en 2030
Una forma muy atractiva de producir electricidad es la energía eólica marina; en Europa del norte, gracias a las aguas poco profundas, ha experimentado un gran desarrollo. ¿Cómo ve la implantación de 3000 MW en España?
La situación en España es más compleja que en otras latitudes como el mar del Norte debido a la profundidad del mar cerca de nuestras costas, lo cual requiere del desarrollo de la generación eólica flotante. La Planificación de la red de transporte 2021-2026 ya contempla actuaciones para facilitar la conexión de este tipo de tecnología eólica en algunas de las zonas identificadas como preferentes en los planes de ordenación del espacio marino.
El PNIEC considera que debería haber 5 millones de vehículos eléctricos en funcionamiento en 2030. Las ventas de vehículos todo eléctrico no llegan al 5% de las ventas de coches nuevos; la falta de despegue se achaca, por un lado, a baterías con poca capacidad, pero sobre todo a una red muy poco desarrollada de puntos de recarga tanto en las ciudades como en carretera. ¿Qué actuaciones considera que deberían implantarse para conseguir que se convierta en una realidad?
La nueva versión del PNIEC recién publicada contempla ya 5,5 millones de vehículos eléctricos y el desarrollo de una red de recarga que permita su utilización en todos los ámbitos. La red de transporte de electricidad y nuestro sistema en general están perfectamente preparados para el despliegue masivo del vehículo eléctrico. No obstante, los puntos de recarga se conectan actualmente solo en la red de distribución y no directamente a la red de transporte.
El autoconsumo ha explosionado de forma espectacular: en 2022 200 000 viviendas instalaron placas en su tejado. Si sigue este ritmo en 2030 habrá unos 2 millones de instalaciones. La Unión Europea habla de 70 millones de hogares con autoconsumo para entonces. ¿Cómo ve usted el futuro del autoconsumo? Si los clientes que instalan sistemas de autoconsumo van a pasar de ser consumidores a ser los que se ha denominado prosumers —esto es, una combinación de consumidor y productor—, ¿cómo debe prepararse Red Eléctrica para este nuevo modelo de gestión de la energía?
Según el borrador de la actualización del PNIEC español, el desarrollo del autoconsumo se acelerará aún más en los próximos años hasta alcanzar 19 GW en 2030. Es muy importante que estas instalaciones se integren en el sistema en condiciones de seguridad y que, para ello, dispongan de las capacidades técnicas necesarias que eviten pérdidas súbitas de un gran contingente de generación en autoconsumo en determinadas situaciones.
Por otra parte, también es necesario conocer con mayor precisión el volumen ya instalado a través de los registros y de los sistemas de información establecidos normativamente, así como facilitar una observabilidad de su funcionamiento al operador del sistema que sea suficiente para que cuente con la mejor estimación de su aportación en todo momento y contribuya a la estabilidad del sistema.
El liderazgo en la integración de las energías renovables en nuestro sistema eléctrico y energético deberá mantenerse
Empieza a haber movimientos contra el desarrollo de las renovables y nos preocupa que puedan dificultar la transición energética hacia un modelo electrificado con EERR, que es el único camino para descarbonizar la economía competitivamente y conseguir mayor independencia. ¿Cómo se ha de gestionar?
Hace tiempo que la legitimidad legal con que las empresas desempeñan su cometido en el territorio dejó de ser el único requisito. Las comunidades de los territorios en los que se despliegan tanto las instalaciones de generación renovable como las infraestructuras imprescindibles para hacer posible su aportación al objetivo de descarbonización de la economía han ganado protagonismo. Escuchar y atender sus necesidades es clave para lograr apoyo.
Es imprescindible que se vayan dando los pasos adecuados para avanzar en este ámbito poniendo el foco en los procesos de escucha activa e innovación social, lo que supone que, antes de diseñar los proyectos, los equipos trabajen sobre el terreno con entidades e instituciones regionales y locales y el resto de grupos de interés. Es clave generar relaciones de confianza que faciliten obtener la licencia social para operar.
La UE no va a permitir la venta de nuevos vehículos de combustión a partir de 2035 a excepción de los que utilicen combustibles sintéticos. ¿Estarán disponibles para entonces?
Efectivamente los electrocombustibles son combustibles producidos a partir de uso de electricidad renovable como fuente energética utilizando hidrógeno verde y captura de CO2. Su mayor ventaja es que aportan una solución descarbonizada a los actuales motores de combustión, dado que pueden usarse en la flota actual y utilizar la infraestructura logística existente. Por ello son una vía para descarbonizar sectores difícilmente electrificables. Pensemos no solo en automóviles sino también en combustibles de aviación, por ejemplo.
En cuanto a su disponibilidad parece que va en buen camino. En España tendremos una planta piloto que fabricará combustibles sintéticos y que tiene previsto, según se ha anunciado, entrar en funcionamiento a finales de 2024.
¿Cómo piensa que va a ser el futuro energético de España en 2035?
Estoy segura de que se habrá avanzado de manera decidida como sociedad hacia la descarbonización y que este avance hará aflorar nuevas oportunidades. En este camino, el liderazgo en la integración de las energías renovables en nuestro sistema eléctrico y energético deberá mantenerse e incluso acrecentarse. El papel central del sistema eléctrico en este futuro requerirá mantener la red de transporte de electricidad como espina dorsal y la operación del sistema como función neutral que haga posible la colaboración coordinada de todos los actores participantes, redundando así en la seguridad y eficiencia del todo el sistema.