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Monográfico | Tenerife
Balten, un instrumento singular para la gestión del agua de riego en la isla de Tenerife
Ana Sánchez Espadas
Ingeniera de caminos, canales y puertos.
Gerente de BALTEN.
La problemática del agua en Canarias no puede separarse de la escasez de recursos naturales, la fragilidad medioambiental, el impacto de actividades económicas y la elevada densidad de población. La existencia de un déficit hídrico histórico ha provocado que las islas hayan sido pioneras en la implementación de nuevas técnicas para la consecución de este recurso.
BALTEN es un buen ejemplo del ingenio canario a la hora de aprovechar un recurso tan escaso y necesario como el agua mediante la construcción de balsas para regular los excedentes invernales de las explotaciones agrarias, evitar que esa agua se perdiera y poder disponer de ella en verano, cuando las reservas resultaban insuficientes. Para la gestión de las infraestructuras hidráulicas desarrolladas asociadas al Plan de Balsas del Norte de Tenerife (1980-1990), el Cabildo Insular de Tenerife creó en 1988 la Entidad Pública Empresarial Local Balsas del Norte de Tenerife (BALNORTE), cuya finalidad básica se ceñía al «abastecimiento de aguas para riego y conseguir una regulación temporal de las aguas disponibles». Se le adscribían en aquel momento las diez balsas reguladoras que formaban parte del referido Plan de Balsas y se zonificaba la vertiente norte en cinco zonas.
En 1992, con vistas a asumir un año más tarde las infraestructuras incluidas en el Programa de Reutilización de las Aguas Depuradas de las Ciudades de Santa Cruz y La Laguna (1984-1994), así como a ampliar sus límites a todo el territorio insular, se aprobó una modificación de los estatutos de BALNORTE para adscribirle también el conjunto de obras incluidas en el referido Programa, creándose una zona más, denominada zona 6, con la que se abarcaba la totalidad de la isla. El organismo pasó a llamarse BALTEN y su finalidad era el servicio de abastecimiento de agua para riego en la isla, conseguido a través de la regulación temporal de las aguas subterráneas (pozos y galerías) y superficiales (escorrentías, barrancos, etc.), disponibles mediante un sistema de balsas y depósitos reguladores, así como de una extensa red de tuberías. En 1996 se unieron a las aportaciones descritas las procedentes de la desalación de aguas subterráneas, una técnica de necesaria implantación en la isla debido a la mala calidad progresiva de las aguas subterráneas, causada entre otros motivos por la sobreexplotación.
Distribución de infraestructuras de BALTEN en la isla de Tenerife
BALTEN en números
Actualmente, la infraestructura BALTEN la compone un total de 21 balsas de riego, con una capacidad total de almacenamiento de más de 5,1 hm³; tres desaladoras con tecnología EDR (electrodiálisis reversible), dos de agua depurada y una de agua salobre; 1500 kilómetros de conducciones y tuberías de transporte y distribución; tres pozos; una galería de agua subterránea; y más de 11 500 abonados para el suministro de agua de riego en Tenerife. Es de destacar la importante dispersión de los más de 11 500 puntos de suministro gestionados por BALTEN y su distribución, concentrada entre la costa y la cota 600 m s. n. m.
El volumen de agua suministrado en 2023 a los regantes fue de 21,11 hm³, de los cuales el 90,1% se destinó a la agricultura y el resto, a los campos de golf. La mayor parte del agua se corresponde a aguas regeneradas, las cuales han experimentado un crecimiento del 70% en los últimos 10 años, lo cual da una idea bastante precisa del periodo expansivo vivido por BALTEN y su apuesta decidida por este recurso.
Mención especial merece la incorporación de aguas procedentes de la desalación del agua de mar a los sistemas de suministro de agua agrícola, un recurso incorporado temporalmente y condicionado a la disponibilidad de capacidad de desalación, y en el que se da prioridad al abastecimiento urbano.
El «inmovilizado» adscrito a BALTEN comprende un total de 127 infraestructuras, que incluye las conducciones de transporte de agua para riego ejecutadas por el Estado a mitad del siglo XX; un total de 21 balsas; las infraestructuras relacionadas con el sistema de reutilización de aguas depuradas en la isla de Tenerife y las EDAS —las estaciones desalinizadora de agua salobre— de la Isla Baja.
30 años de reutilización de agua regenerada (1993-2023)
La experiencia en la reutilización de aguas residuales en Tenerife se inicia en el año 1984 con la realización del Estudio de Viabilidad de la Reutilización de las Aguas Depuradas de las Ciudades de Santa Cruz y La Laguna por parte del Cabildo de Tenerife y el Instituto para la Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA).
Ese estudio definió la infraestructura de la reutilización de las aguas depuradas de las ciudades de Santa Cruz y La Laguna una vez contempladas las diversas alternativas, concluyendo que las alternativas más ventajosas eran reutilizar las aguas urbanas de Santa Cruz en el Valle de San Lorenzo, en el municipio de Arona de la zona sur de la isla, y las de La Laguna, en el Complejo de Valle Guerra, en el propio municipio de La Laguna, demostrándose su viabilidad técnica y su rentabilidad económica y financiera.
El estudio contemplaba también la construcción de dos embalses y 70 km de tuberías de impulsión hacia el vértice sur de la isla, así como una balsa de 50 000 m³ y 12 km de tuberías de transporte en el norte. Ambas actuaciones se encuentran en funcionamiento desde 1993, si bien en la zona norte se han venido utilizando aguas blancas hasta el año 2022, ya que hasta entonces la zona podía mantenerse con las disponibilidades existentes.
Con la incorporación del agua regenerada se consigue dar respuesta, en un momento de escasez del recurso, a una creciente demanda hídrica del sector agrícola, con criterios de calidad sanitaria y agronómica que cumplen con los estándares más exigentes, de una forma medioambientalmente sostenible para el conjunto insular, y contribuyendo a promover la economía circular.
El sistema de reutilización Santa Cruz- sur de Tenerife
El primer sistema de reutilización en entrar en funcionamiento fue el de Santa Cruz-Valle de San Lorenzo; en la actualidad, continúa siendo un sistema fundamental para el riego agrícola y de campos de golf de aquella zona.
El proceso consiste en reutilizar las aguas que se depuran en la EDAR de Santa Cruz y que, tras un proceso de filtrado, pasan a una estación de bombeo desde donde se impulsan hasta un depósito situado en El Tablero, en la cota 305 m s. n. m. Esta estación de bombeo es el punto de inicio de la reutilización y está gestionada por BALTEN, que desde enero de 1995 mantiene un convenio con el Ayuntamiento de Santa Cruz por el que se regula la entrega a BALTEN del agua depurada por parte de la empresa municipal de aguas.
Con la incorporación de agua regenerada se consigue dar respuesta, en un momento de escasez del recurso, a una demanda hídrica creciente del sector agrícola
Desde ese depósito parte una conducción de 62 kilómetros de longitud que traslada por gravedad las aguas hasta la balsa del Valle de San Lorenzo, coronada en la cota de 202 m s. n. m. Este sistema lo conforman también una serie de balsas y depósitos intermedios que dan servicio a los regantes de otras zonas.
La alta salinidad del agua procedente de Santa Cruz (con valores entorno a los 2000 μS/cm) dificultaba su uso, principalmente en el riego del plátano. Por ese motivo, se dotó a las instalaciones de la balsa de Valle de San Lorenzo de una estación desaladora por el procedimiento de electrodiálisis reversible (EDR) para tratar parte de las propias aguas depuradas.
Esta planta contemplaba como proceso más idóneo la desalinización del agua depurada mediante electrodiálisis reversible, principalmente por su menor exigencia en los tratamientos terciarios previos a la misma y por el menor porcentaje de rechazo (< 15%) que producía. Hoy en día, la capacidad de producción de esta planta es de 16 500 m³/ día, y ofrece a los agricultores agua de gran calidad, que cumple con los requisitos mínimos exigidos en el R. D. 1620/2007, que establece el Régimen Jurídico de la Reutilización de las Aguas Depuradas en España.
El 15 de abril de 1993 llegaba la primera gota de agua depurada a la balsa de San Isidro, constituyendo así la fecha de inicio de la reutilización de agua regenerada en Tenerife. Existen también sistemas de reutilización en el sur de la isla (Adeje-Arona) y en la zona noroeste.
Las futuras actuaciones del Cabildo contemplan el suministro a otras zonas de la isla a medida que vayan entrando en funcionamiento las depuradoras en ejecución y las proyectadas.
Volumen de agua aportada a los sistemas de reutilización de Tenerife
El uso agua regenerada en la agricultura representa un beneficio doble ya que, por un lado, se libera volumen de agua para destinarla a consumo humano y, por otro, se produce un beneficio medioambiental importante ya que se reduce el vertido de agua depurada al medio receptor. Además, el agua regenerada ofrece una calidad fisicoquímica y biológica excepcional para los cultivos y contribuye a reducir el uso de fertilizantes.
BALTEN es un buen ejemplo del ingenio canario a la hora de aprovechar un recurso tan escaso y necesario como el agua
Infraestructuras en construcción y en proyecto
Plan Energético para la Descarbonización del Abastecimiento de Agua de Riego
Otra de las líneas de trabajo estratégicas de BALTEN es el desarrollo del Plan Energético para la Descarbonización del Servicio Público de Abastecimiento de Agua de Riego de la isla de Tenerife, que tiene como objetivos la reducción la huella de carbono como consecuencia de su actividad y la reducción de los costes energéticos asociados a las infraestructuras e instalaciones que gestiona en todo el ámbito de la isla de Tenerife. El objeto principal de este plan es desligar el servicio que actualmente presta BALTEN (almacenamiento, transporte, suministro, distribución y producción de agua regenerada) de la quema de combustibles fósiles al menor coste posible.
El Plan se organizó en tres fases, siendo la primera de ellas el Análisis del Estado del Servicio, en el que se determinó la huella de carbono existente, analizando los consumos energéticos, indicando las fuentes de producción de estas y estudiando su impacto en los costes de producción del agua. En la segunda fase se plantearon las propuestas técnicas correctoras necesarias para realizar la transición energética del servicio, indicando las medidas necesarias para su descarbonización, principalmente a través del desarrollo de proyectos de energías renovables y de eficiencia energética. Y la última fase se centró en la elaboración de un Programa de Inversiones Plurianuales de Transición Energética para la implementación de infraestructuras compatibles con el sistema eléctrico insular, cuyo objeto sea la sostenibilidad y la descarbonización del servicio.
En la actualidad ya están ejecutadas las obras en cuatro instalaciones para una capacidad total de generación de 650 kWp, y se está ejecutando la instalación fotovoltaica flotante en la Balsa de San Antonio para autoconsumo, con compensación de excedentes de 112 kWp. Se trata de un proyecto piloto pionero en las islas en el que se van a testear dos sistemas diferentes de flotación, con distintos grados de inclinación, y su contraste con los datos de generación de una instalación en tierra.