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Monográfico | Santa Cruz de Tenerife
La movilidad en Santa Cruz de Tenerife
Pasado y presente de una ciudad mediana
Ofelia Manjón-Cabeza Cruz
Cabeza Cruz
Ingeniera de caminos, canales y puertos. Directora general de Movilidad y Accesibilidad Universal. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
La gestión de la movilidad de cualquier ciudad viene determinada por su configuración urbanística y su evolución a lo largo de su historia. En efecto, el paradigma de la movilidad se reproduce con cierta similitud a lo largo de los diferentes retos urbanísticos que la ciudad ha experimentado: en el siglo XVIII, el impulso del puerto de Santa Cruz de Tenerife consolidó a la ciudad como punto estratégico del comercio entre Canarias y América; en el siglo XIX su población se triplicó debido a su prosperidad económica.
Durante el siglo XX, la planificación urbana comenzó a tomar forma con el primer Plan General de 1934, seguido por revisiones y ajustes conforme la ciudad crecía y se desarrollaba. La presión urbana intensa de las décadas de 1960 y 1970 llevó a la necesidad de regularización, permitiendo una mayor edificabilidad y ajustándose a la realidad morfológica de la ciudad. El Plan General de 1992 y su adaptación al marco legal canario en 2005 son los pilares actuales de la ordenación urbana de Santa Cruz. Estos documentos reflejan un intento constante por integrar el crecimiento urbano con soluciones no siempre adecuadas de movilidad.
La distribución territorial del municipio se encuadra en sus 150 km2, con un 82% del territorio municipal considerado como zona natural debido, en gran parte, a la presencia del Parque Rural de Anaga, declarado Reserva de la Biosfera.
El municipio se dividide en cinco distritos bien diferenciados y de una gran heterogeneidad; como ejemplo de ello véase la densidad de población diferenciada entre los diferentes distritos, que es de 100 hab/km2 en el distrito de Anaga, y de 14 500 hab/km2 en el distrito Salud-La Salle.
Al ser capital de la provincia, Santa Cruz de Tenerife presenta un elevado número de centros atractores de movilidad a nivel insular: centros administrativos, financieros, comerciales, polideportivos, industrias, hostelería, centros sanitarios, alojamientos turísticos y museos. A sus 211 436 habitantes, se les suman aproximadamente 80 000 visitantes diarios que son usuarios de las vías públicas municipales. A estas cifras hay que añadir la consideración de Santa Cruz de Tenerife como entrada principal de los más de 500 000 cruceristas anuales que visitan la isla de Tenerife y que tienen su atraque en el puerto de la ciudad.
En términos de parámetros de movilidad del municipio, podemos destacar los viajes que se realizan a diario, que son más de 700 000, y el parque móvil, que asciende a 174 023 vehículos con un índice de motorización de 562 turismos por cada 1000 habitantes.
En cuanto al transporte público, aunque ofrece un servicio de alta cobertura, no supera el 10% de los medios de transporte utilizados, siendo el vehículo privado el medio preferente con un ratio cercano al 75%. El tranvía de Tenerife, operado por Metropolitano de Tenerife, S. A., en 2023 transportó 22 668 132 de pasajeros en el área metropolitana. En cuanto al transporte público urbano por carretera en el municipio de Santa Cruz de Tenerife, operado por Transportes Interurbanos de Tenerife, S. A., en 2023 alcanzó 13 911 894 de pasajeros.
En este marco, y ante el reto de impulsar un cambio hacia una movilidad sostenible en nuestra ciudad, el Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife aprobó en diciembre de 2023 dos documentos fundamentales: el nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible, y la nueva Ordenanza de Movilidad y Seguridad Vial de Santa Cruz de Tenerife.
Líneas estratégicas del nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Santa Cruz de Tenerife
En el nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), se establecen los principios estratégicos, los programas y las acciones que regirán el cambio de modelo hacia una movilidad sostenible de Santa Cruz de Tenerife en los próximos años (véanse arriba).
El PMUS no está exento de debate ni de dificultades en su implantación. La etapa de participación y consultas a la ciudadanía y a los sectores más representativos fue muy intensa, y prácticamente abarcó un año de trabajo participativo. Esta circunstancia aporta, si cabe, un mayor reto al trabajo de implementación de las diferentes acciones que, de una manera muy resumida, se enumeran en los siguientes apartados, siendo la estrategia tecnológica la base para la necesaria gestión del cambio.
Acciones en desarrollo alineadas con el PMUS
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se encuentra inmerso en el desarrollo de múltiples proyectos que permitan la necesaria transformación de la movilidad.
A continuación, se exponen de manera muy sucinta algunas de las acciones que se promueven, fundamentalmente para poner de manifiesto el gran reto que supone para las ciudades medianas y pequeñas, con recursos muy limitados, llevar a cabo los diferentes proyectos planteados.
Implantación de la Zona de Bajas Emisiones
En la Zona de Bajas Emisiones de Santa Cruz de Tenerife, que triplica en superficie la actual zona de prioridad peatonal conocida como Zona Urban, se implantarán 26 Puntos de Control (PdC) que delimitarán un área de aproximadamente 778 244 m2 en cuyo interior residen 16 369 habitantes, y que a día de hoy es la zona de mayor atracción de viajes dentro de la ciudad con 200 000 viajes/día.
Todos los PdC irán equipados con cámaras de reconocimiento de matrículas, cámara de entorno, y señalización. Se contará con sensores de calidad medioambiental, paneles de mensajería variable para información a los ciudadanos, y un completo software de gestión, así como oficinas de información y ayuda a los ciudadanos.
Regulación del aparcamiento en superficie
Con el desarrollo del Plan Director de Aparcamientos en Santa Cruz de Tenerife, se prevé la implantación de un sistema de regulación de aparcamientos en superficie en los barrios más tensionados, considerando además la logística de mercancías y la red de puntos de recarga de vehículos eléctricos. Se concibe un sistema de gestión integral, dotado de las últimas tecnologías que permitan una gestión centralizada incluyendo la atención al ciudadano.
Definición de la nueva red ciclable
Una vez desarrollado el plan de red ciclable del municipio, se contempla a corto plazo la implantación de tres tramos de carril bici dentro de la ciudad con una longitud total de 2175 metros, así como la adaptación de carriles de circulación para vehículos a ciclo-calles de uso mixto con una longitud total de 16 050 metros.
Pasos peatonales inteligentes
Se están ejecutando 23 pasos peatonales inteligentes en zonas previamente estudiadas y que resultan sensibles por el alto volumen de tráfico rodado y la gran afluencia de peatones usuarios vulnerables. Estos puntos están dotados con un sistema de analítica mediante cámaras que permite detectar la presencia de peatones en la zona, activando las balizas lumínicas instaladas en calzada y reforzando la señalización vertical.
Gestión de la movilidad en la playa de las Teresitas
Con la instalación de cámaras que permiten realizar analíticas a nivel local, se pretende obtener el grado de ocupación de las zonas de aparcamiento anexas a la playa de Las Teresitas, de manera que se pueda ofrecer a los ciudadanos información en tiempo real mediante paneles de mensajería variable, una aplicación y el portal web municipal a fin de que puedan modificar sus itinerarios y valorar alternativas en los casos de alta ocupación, disminuyendo de este modo las retenciones generadas en las zonas de estacionamiento en las horas de mayor afluencia a la playa.
En nuestras ciudades no se podrá gestionar el cambio de modelo de movilidad sin la necesaria transformación tecnológica
El reto de la transformación digital en la gestión de la movilidad
En nuestras ciudades no se podrá gestionar el cambio de modelo de movilidad sin la necesaria transformación tecnológica que permita una gestión automatizada de los sistemas. En la actualidad, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife dispone de los sistemas, equipos e instalaciones para la gestión del tráfico que venían siendo habituales en el pasado, basados en el control de los cruces semaforizados y la gestión puntual de accesos a la Zona Urban de preferencia peatonal, y apoyados por un despliegue de cámaras así como por la gestión centralizada en el Centro de Control de Tráfico.
Con el equipamiento convencional, los gestores de movilidad de la ciudad ofrecemos un servicio básico a la ciudadanía, pero muy alejado de los estándares actuales en cuanto a las mejoras que ofrece la tecnología dirigida a la mejor y más eficiente gestión de la movilidad, en línea con lo establecido en el PMUS. Para ello, en los próximos meses se iniciarán los trabajos de la nueva sede del Centro de Control de Movilidad del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, en la que se prevé el suministro e instalación del equipamiento necesario para el nuevo Centro de Control de Movilidad (servidores, sistema de visualización Videowall, puestos de operadores, mobiliario, etc.); la adecuación de las infraestructuras de telecomunicaciones; la modificación de la red de fibra óptica actual; la introducción de la tecnología digital en los equipos de campo; y la sustitución de la electrónica de red, así como la integración de sistemas.
Además, desde el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se pretende la instalación de un sistema de Inteligencia Artificial centralizado que desarrolle modelos de gestión de tráfico adaptativos.
Conclusiones
Lo expuesto en este artículo es un breve resumen de la complejidad de la gestión de la movilidad en una ciudad mediana, con recursos económicos y humanos muy limitados, pero que debe atender a las necesidades de la ciudadanía en la complejidad del uso del espacio viario.
La necesaria dotación de equipos multidisciplinares, con financiación suficiente en los servicios de movilidad de ciudades pequeñas y medianas, es un reto inaplazable. Las demandas de nuestros ciudadanos, la mejora de la calidad ambiental, la minimización de los riesgos de seguridad vial y el fomento del uso del espacio público viario urbano por parte de los usuarios más vulnerables son objetivos necesarios que no podrán ser una realidad si las administraciones de ámbito supramunicipal no aportan mecanismos de colaboración para el desarrollo de una movilidad sostenible en nuestras ciudades.